El linaje de la descendencia de Caín no se distinguió por su piedad a Dios, ellos fueron innovadores e inventores de nuevas artes y técnicas, pero no hay indicios de que buscarán a Dios y quisieran honrarle. Lamec fue un destacado representante de la impiedad que podrían caracterizar al resto del linaje de Caín. Sin embargo, Dios no permitiría que toda la humanidad siga apartándose de él y con ello deteriorándose moralmente.
Veamos lo que pasó con el linaje de Set, el reemplazo de Abel en el quinto capitulo de Génesis:
“Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán (Que también significa “Humanidad”), el día en que fueron creados” Génesis 5:1-2
Aquí tenemos la introducción al linaje de Adán y Eva presentado como un libro independiente, posiblemente era un rollo aparte de la colección de rollos que comprendían todo el libro de Génesis. En el mismo se resume en síntesis, y tal como lo expone el capitulo 1 de Génesis, que Dios crea a la primera pareja humana en un mismo día llamándoles “Adán”, es decir, humanidad.
Luego de esta introducción se inicia la genealogía que abarca desde Adán hasta Moisés. Para ello se da la relación del linaje indicando el nombre del padre, el nombre del hijo engendrado, a que edad lo tuvo, los años que vivió posteriormente a dicho nacimiento y los años que vivió el padre. Veamos ahora el nacimiento de la segunda generación de esta genealogía:
“Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set. Y fueron los días de Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días que vivió Adán novecientos treinta años; y murió” Génesis 5:3-5
Lo primero que notamos son las enormes edades que alcanzaron Adán y sus descendientes antediluvianos, pero eso lo trataremos posteriormente. También se dice que engendro Adán muchos hijos e hijas en una cantidad que solo podemos elucubrar ser bastante numerosa.
Ahora bien, esto no significa, como lo vimos anteriormente, que Adán y Eva no hayan tenido hijos antes de Set y antes de Caín y Abel. Recordemos que Génesis menciona a los descendientes del linaje de Adán y Eva que son relevantes por desembocar en Noé por vía paterna. La vía paterna es la genealogía que el pueblo de Israel siempre observó con sumo cuidado ya que de ello dependía saber de que tribu era la persona y, por lo tanto, sí el mismo era levita para poder ejercer el servicio sacerdotal y los ministerios de servicio al Tabernáculo y luego al Templo. Por estas razones cada familia tenían que tener necesariamente el registro de sus ancestros, incluso remontándose hasta Noé y con ello hasta Adán, algo que la mayoría de culturas del mundo no observa y, por lo tanto, no tiene genealogía alguna para saber quienes eran sus ancestros por la vía paterna, y si la tienen, como en el caso de los reyes, esta puede abarcar muchos siglos, pero difícilmente miles de años.
Vistos el primero (Adán) y el segundo (Set), veamos al tercero:
“Vivió Set ciento cinco años, y engendró a Enós (Enósh - "hombre"). Y vivió Set, después que engendró a Enós, ochocientos siete años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Set novecientos doce años; y murió” Génesis 5:6-8
Enós no necesariamente es el hijo primogénito de Set, como tampoco el mismo Set lo era de Adán y Eva. Lo que se indica en esta genealogía es que Enós es parte de la línea ancestral de Noé. Ahora bien, Enós es un caso especial que amerita comentar ya que al final del capitulo 4 hay un detalle que aún no hemos tratado y que tiene una capital importancia:
“Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová” Génesis 4:26
Se nos dice que a partir de la época en que nace Enós, el nieto de Adán, un grupo de sus familiares capitaneados por él emprenden la prudente y piadosa resolución de reactivar su relación con Dios invocando su nombre. Y ello significó la reconciliación con Dios de estas personas que fueron expulsadas del Edén por causa de los pecados de sus primeros padres.
De este modo podemos deducir que para entonces el grupo humano se dividió en dos grupos fundamentalmente: El grupo impío del linaje de Caín y el piadoso del linaje de Set a través de Enós.
¿Cuantas generaciones duró esta actitud piadosa?
Según veremos en los siguientes capítulos de Génesis se puede decir que duró hasta Noé, pero mermándose hasta el punto que sus únicos y últimos representantes fueron precisamente Noé, su esposa, sus 3 hijos y las esposas de ellos. Si hubiesen habido más, seguramente habrían acompañado a Noé en el arca, pero no fue el caso.
Ahora continuemos con las siguientes 4 generaciones:
“Vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán. Y vivió Enós, después que engendró a Cainán, ochocientos quince años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enós novecientos cinco años; y murió. Vivió Cainán setenta años, y engendró a Mahalaleel. Y vivió Cainán, después que engendró a Mahalaleel, ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Cainán novecientos diez años; y murió. Vivió Mahalaleel sesenta y cinco años, y engendró a Jared. Y vivió Mahalaleel, después que engendró a Jared, ochocientos treinta años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Mahalaleel ochocientos noventa y cinco años; y murió. Vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró a Enoc. Y vivió Jared, después que engendró a Enoc, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Jared novecientos sesenta y dos años; y murió” Génesis 5:9-20
En este pasaje no hay nada importante que reseñar, pero si debemos detenernos en el caso de Enoc:
“Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén. Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios” Génesis 5:21-24
Antes de extinguirse la piedad del linaje de Enós, surgió Enoc como un destacado hombre de fe y de extraordinaria relación con Dios al punto de decirse del mismo que “caminó con Dios”.
¿Que significa exactamente eso?
El verbo hebreo “jalák” denota que Enoc “iba” con Dios, es decir, tenía una comunión tan profunda con Dios al punto que él dispuso que no muriera físicamente, sino sea traspuesto en carne al mundo espiritual tal como sucedería miles de años después con el profeta Elías, quien también tuvo el privilegio de ser transpuesto de este mundo físico al mundo espiritual. Ahora bien, el mundo espiritual no debe entenderse como un mundo intangible donde los cuerpos físicos no pueden existir. Jesús mismo está ahora en dicho mundo con un cuerpo totalmente físico. Lo más adecuado sería decir que ese mundo es parafísico, es decir, dispone de otro tipo de física que no podemos entender dado que la desconocemos.
¿En qué destacó Enoc para tener este extraordinario privilegio?
En dos cosas, en su fe y en su testimonio ante Dios:
“Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios” Hebreos 11:5
Continuemos ahora con el relato:
“Vivió Matusalén ciento ochenta y siete años, y engendró a Lamec. Y vivió Matusalén, después que engendró a Lamec, setecientos ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas. Fueron, pues, todos los días de Matusalén novecientos sesenta y nueve años; y murió. Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo; y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo. Y vivió Lamec, después que engendró a Noé, quinientos noventa y cinco años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Lamec setecientos setenta y siete años; y murió. Y siendo Noé de quinientos años, engendró a Sem, a Cam y a Jafet” Génesis 5:25-32
Destaca en este pasaje el detalle del significado del nombre de Noé: “Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo”. El nombre tenía desde luego un significado profético, pero seguramente Lamec hubiese esperado algo diferente a lo que sucedió con Noé, es decir, un retorno al mundo bendecido de Edén. No obstante, no hubo un alivio de sus duras condiciones, más bien Dios ejecutó un devastador juicio sobre la humanidad que implicaría la prácticamente extinción de la humanidad en el diluvio.
Noé fue un hombre justo ante Dios y por ello Lamec, su padre, albergó la esperanza que su justicia creara un avivamiento espiritual que renueve el mundo y derogue la maldición del creador, pero aquel mundo no doblegó su impiedad y el único recurso que quedó fue su aniquilación.
¿Son Sem, Cam y Jafet los únicos hijos de Noé?
Es poco plausible que Noé no tuviera otros hijos antes de los 500 años de edad, pero tampoco es imposible. Por lo tanto, existe la posibilidad que sean efectivamente sus únicos hijos hasta entonces o simplemente sean los últimos hijos que tuvo y que fueron los únicos que se mantuvieron alineados con su fidelidad a Dios.
Sea cual sea el caso es particularmente notable apreciar las enormes edades que alcanzaron las personas del linaje de Set. Esto es motivo de incredulidad para muchos quienes consideran que tales edades no son posibles. No obstante, desde lo que se conoce de la ciencia, en particular del área de investigación de los científicos que buscan extender no solo el tiempo de vida de los seres humanos, sino también su juventud, estas edades ya no resultan inverosímiles. Pero eso lo abordaremos en el próximo post.
En el siguiente cuadro podemos apreciar de manera rápida los datos señalados en el capítulo 5 de Génesis y con ello podemos sacar algunas interesantes conclusiones:
En el cuadro podemos apreciar la diferente longevidad de los personajes antediluvianos con relación a los postdiluvianos, notándose un prominente declive en los siguientes 5 siglos que dejan la longevidad humana a un nivel muy parecido al actual (ver columnas amarilla y verde claro).
Otro detalle interesante que se desprende del análisis del cuadro es cómo cambia la edad en la cual se tienen los primeros hijos (ver columna celeste). Para los antediluvianos el período en promedio es de 150 años mientras que para los postdiluvianos desciende a 47 años en promedio. Esto indica que la tasa entre procreación y longevidad desciende en proporción al decrecimiento de la longevidad hecho que es biológicamente esperable.
Por ultimo, de acuerdo a la cronología de sus vidas (ver columna rosada) Noé muere en el año 1906 desde Adán. Esto significa que hasta Taré, el padre de Abraham, pudo conocer a Noé, pues el mismo aún vivía durante su juventud. Para el caso de Sem, quien vive hasta el año 2156 desde Adán, el caso es más sorprendente porque todos los patriarcas postdiluvianos hasta el mismo Jacob lo pudieron conocer.
En el próximo post analizaremos que nos dice la ciencia sobre la
posibilidad de que estas longevidades tan grandes hayan realmente podido producirse.


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