sábado, 25 de mayo de 2024

3 ¿Qué nos dice realmente Génesis 1? El problema cronológico. Parte 2

La interpretación de Génesis 1 siempre ha sido controversial y de las más difíciles de la Biblia. En el estudio anterior se estableció que la interpretación sencilla no nos lleva a su correcta interpretación. La Biblia, y en particular los primeros 3 capítulos de Génesis son eminentemente teológicos y no deben interpretarse, ni desde el literalismo histórico cronológico, es decir, desde una concepción de que los hechos sucedieron históricamente en el orden allí determinado, ni desde el cientifismo, es decir, pretendiendo hacer de dicho capítulo una descripción científica de los orígenes. Si insistimos en querer interpretar este capítulo de dichas maneras nos encontraremos con dificultades insalvables. Veremos que son intentos inútiles de encajar piezas, como vimos en el ejemplo aportado anteriormente, de formas pentagonales en casilleros hexagonales y no calzarán ni a la fuerza sin destruir tanto las piezas como los casilleros. La otra alternativa, también recurrida con frecuencia en muchas iglesias, de declarar este asunto como un “Misterio” tampoco ayuda a resolver nada.

Sin embargo, la interpretación teológica y la comprensión de que debemos ver Génesis 1 con los ojos de las antiguas culturas desde cuyo contexto surgió el libro del Génesis, nos posiciona adecuadamente para entender cómo Dios quiso revelarnos los orígenes desde un énfasis en su autoría y su asignación funcional. Esto último no significa que el libro del Génesis, o más apropiadamente el Proto-Génesis surja, como lo alude la famosa Hipótesis Documental, de una compilación de otros poemas creacionales de Mesopotamia y que éste haya sido reformulado con su estilo cultural. En realidad, la propia sobriedad de su relato bíblico lo posiciona más bien como fuente que como  destinatario de estos disparatados y politeístas poemas creacionales.

Ahora analizaremos los días creacionales de Génesis 1 y notaremos ciertas características que denotarán cómo deben agruparse estos días creacionales y cómo el propósito de Dios al componer la estructuras del capítulo 1 no obedecen a un propósito ni histórico, ni cronológico, ni científico, sino mas bien teológico. 

Dios nos pretende señalar con su relación de los días creacionales 2 grandes grupos de 3 días:

    1. Del 1ro. al 3er. día donde se señalan principalmente los escenarios que deberán ser llenados de contenido.

    2. Del 4to. al 6to. Día donde se señalan principalmente los contenidos que deberán llenar los escenarios del primer grupo.

Notaremos que solo en los primeros 3 días se usa la expresión: “Dios llamó”. En ninguno de los posteriores (el segundo grupo) Dios nombra otro escenario creacional, pues estos ya están declarados en el primer grupo de días. 

En el segundo grupo, salvo la excepción del día 3ro. Dios “llena” los escenarios, los cielos, los mares y la tierra seca (los continentes de la Tierra) con contenido. En el día 4to. Se llenan los cielos con los astros y se definen sus funciones como marcadores cronológicos y generadores de ciclos que serán enormemente útiles tanto para los seres vivientes del planeta como para la especie humana. En el días 5to. Se llenan los mares de seres vivientes marinos y en el día 6to. Se llenan los continentes con seres terrestres y, por último, con el ser humano.

Ambos grupos de días están asociados al otro del siguiente modo:


Esta asociación entre los días creacionales asignados en Génesis 1 se puede apreciar mejor en el contenido de los mismos textos. Veamos el cuadro siguiente con la asociación de los días 1 y 4:



DÍA 1

DÍA 4


3Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.

4Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. 

5Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. 

Y fue la tarde y la mañana un día.


14Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 15y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. 16E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. 17Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, 18y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. 19Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.

En el día 1 vemos que el escenario a llenar es el día y la noche. Los contenidos a dicho escenario se aplican en el día 4 para así tener al Sol como protagonista principal del día y a la Luna y las estrellas como protagonistas para “llenar” la noche. 

Sigamos con los días 2 y 5:


DÍA 2

DÍA 5

6Luego dijo Dios: 

Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.

7E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.

8Y llamó Dios a la expansión Cielos. 

Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

20Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. 21Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.

22Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. 23Y fue la tarde y la mañana el día quinto.


En el día 2 se presentan dos escenarios: La atmósfera, es decir, la expansión que es nombrada por Dios como “cielos” y los mares como las “aguas debajo de la expansión”. Las “aguas sobre la expansión”, es decir, las nubes denotan un pasado muy caliente donde aún los vapores de agua del planeta no se habían condensado y formado la lluvia que haría que se dividieran dichas aguas con mares debajo de los cielos y vapores sobre ellos (y en ellos).

En el día 5 dichos mares, las aguas debajo de la expansión son llenados de seres vivientes. Aquí vemos algo que no se correspondería con una descripción científica de la aparición de los seres vivientes y es que junto a la vida marina aparecen las aves, algo que correspondería mejor, desde un criterio científico que apareciera en el sexto día. Pero recordemos que Génesis 1 no es una versión histórico cronológica, ni científica de los orígenes de la vida en la Tierra, ni pretende serlo. Es una versión fundamentalmente teológica donde Dios nos señala su autoría y los propósitos que lleva implícitos en sus obras creadas. Notemos que en todos los días, para denotar esto último, se señala: “Y vio Dios que era bueno” salvo en el día 2. Pero en el día 3 aparece 2 veces y la primera como referencia a lo que no se incluyó en el día anterior, es decir, el nombramiento de los continentes como “Tierra” y los océanos como “Mares”. Sin duda esta clausula de aprobación correspondiente al día 2 está en el 3.

Sigamos con los días 3 y 6:


DÍA 3

DÍA 6

9Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. 10Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno. 11Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. 12Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.

13Y fue la tarde y la mañana el día tercero.

24Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. 25E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. 26Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.


La última asociación de días, el 3ro. Y el 6to. Representan el escenario más cercano a Dios, pues el Edén, el jardín donde estaba la presencia de Dios con los primeros seres humanos se encontraba precisamente allí (en la tierra), no en el mar, ni en el espacio sideral. Cuando veamos el capítulo 2 de Génesis abundaremos más en esto.

En el día 3 se rompe el criterio del primer grupo de solo referirse a un escenario (tierra seca y mares), sino que también, como en el segundo grupo se “llenan” estos escenarios, en este caso la tierra de plantas en el día 3 y animales terrestres en el día 6. Por último, Dios crea a la especie humana. Tema que trataremos en el próximo estudio que se titulará: “La excepcionalidad de la especie humana”.

DÍA 7

1Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. 2Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. 3Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

Por último, tenemos el 7mo. Día donde el Señor declara su descanso de la obra creacional y cómo los seres humanos, los únicos seres vivientes capaces para relacionarse con Dios, deben también descansar en dicho día y usarlo para adorar a su creador, a aquel que creo el Universo para que nosotros pudiéramos servirnos de él.

Ahora cabe preguntar: ¿Por qué hacer estos 3 pares de días asociados entre sí?

¿Corresponde esto a algún tipo de organización en tres capas usado en otras partes de la escritura?

La respuesta es SÍ.

Veremos ahora 4 ejemplos de escenarios de intimidad con Dios que nos denotan el porqué están organizados los días creacionales de esta manera y no de la manera simple tal como se lee naturalmente. En el gráfico siguiente se usa una Menorah para ilustrar cómo se organizan los días creacionales en pares que corresponden a círculos de cercanía con Dios.

 


Cuando consideramos en la Biblia otras formas en las cuales Dios organizó estos círculos de cercanía o intimidad con él de la misma manera podemos encontrar:

1. LA ORGANIZACIÓN DE LOS CAMPAMENTOS EN ISRAEL


Como podemos apreciar tenemos también 3 círculos de intimidad:

    1. La zona del tabernáculo. 

    2. La zona de los levitas 

    3. La zona de las demás tribus de Israel.


2. LA ORGANIZACIÓN DE LOS PATIOS DEL TEMPLO 


Tanto el Tabernáculo como el Templo de Jerusalén también tenían organizados sus espacios en estos 3 lugares. Para el segundo caso era así:

1. El gran atrio (el patio de los gentiles). Aquí podían estar todas las personas. Aquí predicó Jesús muchas veces y allí también se realizaba la venta de animales para el sacrificio y estaban los puestos de las cambistas.

2. El atrio de los sacerdotes o también conocido como patio de las mujeres. Aquí solo podían entrar los judíos y aquí estaban las urnas de las ofrendas y otras dependencias para los sacerdotes.

3. El atrio interior conocido como el patio de Israel. Aquí solo podían entrar los varones de Israel y es aquí donde se encontraba el propio templo que a su vez también tenía  3 compartimientos.


3. LA ORGANIZACIÓN DEL PROPIO TEMPLO


1. El Atrio donde estaba el altar de bronce para la realización de los sacrificios, el lavacro para la limpieza ritual de los sacerdotes.

2. El Lugar Santo donde estaban el altar del incienso, los panes de la proposición y el candelabro de los 7 brazos llamado la Menorah.

3. El Lugar Santísimo. Este era el lugar más intimo y representaba la presencia de Dios. Allí se encontraba el Arca de la Alianza y el propiciatorio. Solo el sumo sacerdote, una vez al año en el día de la expiación o día de Yom Kipur, podía entrar allí y con un sacrificio para la expiación de sí mismo y el pueblo.


4. LA ORGANIZACIÓN DE LOS SEGUIDORES DE JESÚS


Jesús mismo aplicó también esta agrupación de 3 niveles de intimidad con él.

1. Los 3 más cercanos y a quienes invocaba en los momentos más trascendentes como la transfiguración o la oración del huerto de Getsemaní. Estos eran Pedro, Jacobo y Juan.

2. El resto de sus 12 discípulos.

3. El resto de sus seguidores que lo conformaban las mujeres que servían a Jesús y las demás personas que le seguían fielmente.

En el próximo estudio analizaremos la parte final del capítulo 1 desde el verso 27 en adelante. Allí, donde se nos narra la creación de la especie humana, veremos la remarcada singularidad de la especie humana.


viernes, 10 de mayo de 2024

2 ¿Qué nos dice realmente Génesis 1? El problema cronológico. Parte 1

Si hay una parte eminentemente controversial en la Biblia son los primeros 11 capítulos del libro del Génesis que para mucha gente no cristiana le parece un cúmulo de mitos infantiles del todo despreciables como bases solidas para una fe. Esto desde luego, como veremos, es completamente falso, pero hay que reconocer que incluso para los mismos cristianos dicha parte de la Biblia también suscita acalorados debates.



Para el caso del capítulo 1 de Génesis donde se desarrolla el proceso de la Creación del Universo y la Tierra, los cristianos lo han interpretado de diversas maneras. 

1. Para una parte, está el caso de los literalistas, quienes asumen que la explicación más sencilla es la que dice que dicho capitulo nos dice que el Universo, la Tierra y toda la vida sobre ella incluidos nosotros se creó hace unos 6,000 años aproximadamente en un período de 7 días literales, algo que la exegética del texto lo señala con claridad. Entonces, si trazamos la cronología del linaje humano desde Adán, nos daría esa cantidad de años. Esta tesis se conoce como la del Universo y la Tierra joven. 

2. Los cientifistas, en cambio, señalan que la evidencia científica no respalda tal interpretación dado que el Universo y la Tierra son muchos más antiguos. Desde este punto de vista habría que reinterpretar los días como períodos indefinidos de mucho mayor duración. Esta tesis armonizaría con la cronología científica aunque violenta la exégesis de la semana creacional.

3. Un termino medio es el que señala que Génesis 1:1-2 no forman parte del tercer día y, por lo tanto, la Biblia no señala cuando Dios creó los cielos y la tierra, pero sí que él preparó el planeta para adecuarlo a la vida hace unos 6,000 años tal como se interpreta cronológicamente el pasaje, creando la vida terrestre en una semana de 6 días literales.

¿Cuál de ellas puede ser correcta? 

Estas distintas interpretaciones han causado amargos desacuerdos entre los cristianos, muchas veces con acusaciones mutuas de infidelidad a la palabra de Dios e incluso al punto de emitir juicios que acusan a quien no comparta su particular tesis de no ser auténticos creyentes nacidos de nuevo. Pero eso no es lo peor, muchos jóvenes han perdido la fe por causa de ser enseñados en sus iglesias sobre el creacionismo de la Tierra joven y, al ser confrontados con la evidencia científica de un universo y tierra mucho más antiguos en las universidades o por cuenta propia, pierden la fe porque si el evangelio de Cristo está asociado a  una creencia que se muestra falsa, también dejaran de Creer en Cristo por el hecho de estar asociado a ella. Esto es muy grave. Incluso hay casos de cristianos que relacionan el evangelio con la tesis de la Tierra plana provocando el mismo efecto que muchos se disuadan de Creer en Cristo por su relación con una tesis manifiestamente falsa.

Por estas consideraciones el problema cronológico de Génesis 1 no puede soslayarse y es muy importante que los cristianos sepan cual es la correcta exégesis de este crucial capitulo de la Biblia para evitar así las desastrosas consecuencias antes señaladas.

Ahora bien, si el problema cronológico subsiste no es porque sea real, sino porque procede de una mala exégesis de lo que en realidad quiere decir este capítulo y los siguientes. ¿Será posible que ninguna de las anteriores tesis sea correcta?

Sí. El problema surge de 2 luces equivocadas con las cuales se lee este capítulo:

1. La interpretación sencilla del pasaje de los literalistas. Muchos piensan que a más sencilla sea la interpretación mejor será la exégesis bíblica. Esto no es cierto, si interpretamos con sencillez las palabras del Señor en Juan 6:53  cuando dice: “Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros” entenderíamos que el Señor nos llama al canibalismo con su carne y a quebrantar la prohibición de beber sangre de la Ley, pero sabemos que no es así por causa de todo el contexto de su discurso donde nos señala el carácter metafórico de dichas palabras y su sentido verdadero.

¿Puede pasar un problema similar con Génesis 1?

Desde luego que sí.

2. Uno de los problemas que presenta la tesis cientifista es la de ver este capítulo como una descripción científica de los orígenes y no solo eso, sino también verla desde la perspectiva de nuestro mundo actual y no como lo veían las gentes de las antiguas culturas de oriente medio (también los literalistas fallan en este punto).

Hay que dejar muy claro que la Biblia, si bien relata doctrina e historia, ES UN LIBRO EMINENTEMENTE TEOLÓGICO. Su propósito no es hablarnos de la antigüedad de la Tierra y del Universo, ni de asuntos científicos, ni de detalles de orden cronológico sobre dichos orígenes. Lo que busca es:

ESTABLECER A DIOS COMO EL AUTOR DE LA CREACIÓN Y CÓMO LOS CREA PARA CUMPLIR LAS FUNCIONES QUE ÉL HA PUESTO EN SU VOLUNTAD. 

Esto lo vemos con claridad en el siguiente pasaje:

“Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro” Isaías 45:18

De este modo podemos entender cómo la Biblia nos señala que tanto los cielos como la tierra son llamados a la existencia para cumplir varios propósitos para los seres humanos que también él creó, pues “no la creó en vano, para que fuese habitada la creó”. No pretende pues, darnos una descripción astronómica, geológica o biológica de su creación, sino más bien nos señala su función.

Antes de proseguir con la definición de su verdadero sentido apologético y como este resuelve estas molestas controversias, veamos antes 2 de sus grandes problemas y cómo estos “problemas” son en realidad la clave para resolver este enigma:

1. El primer problema que encontramos es el famoso cuarto día donde, según una interpretación sencilla, Dios crea las luminarias del firmamento, el Sol, la Luna y las estrellas. Pero vemos que esos astros deberían haber sido creados en el verso 1. Además el primer día, cuando Dios a la luz llama día y a la oscuridad noche, nos habla con claridad de la rotación terrestre y su iluminación por un sol que, se supone, se crea recién en el cuarto día. Esto parece un problema extraño tanto para la sencilla explicación literalista, como para la cientifista.

2. Cuando abordamos el capítulo 2 nos encontramos con un relato aparentemente distinto del mencionado en el capítulo 1 donde parece decirnos que Dios primero crea al genero humano y luego a los animales contraviniendo lo que nos dice el primer capítulo donde los animales son creados antes. Si esto es así ¿Es entonces Génesis un verdadero disparate y, como dicen los adeptos a la “Hipótesis Documental”, estos capítulos son solo textos de varios autores compilados sin coherencia alguna?

Estos dos problemas son los más graves. Pero también hay otros. Si queremos hacer de este capitulo una versión científica de la aparición de la vida en la Tierra, reconoceremos que hay algunas sintonías con la versión científica de los orígenes. Por ejemplo, se sabe que la vida marina antecede a la terrestre y Génesis también lo afirma, pero posiciona la aparición de las aves junto a la vegetación terrestre en el tercer día antes que las especies marinas y terrestres lo cual es un serio problema. En conclusión, querer encajar una versión científica con Génesis 1 es imposible. Es lo mismo que querer encajar un pentágono en el casillero de un hexágono, ¡simplemente no podremos hacerlo sin romper ya sea uno u otro!

Entonces ¿Cómo se pueden resolver estos tremendos misterios?

Simplemente reconociendo que el propósito de Dios en estos contenidos no es científico, ni cronológico, sino funcional, tal como en el segundo milenio antes de Cristo era costumbre en las civilizaciones antiguas de oriente medio cuando pretendían describir el relato de los orígenes. 

Para entender estos misterios tenemos que, por lo tanto, cambiar totalmente la óptica de nuestra interpretación del pasaje y así esos misterios se disolverán como la bruma de la mañana.

Veamos ahora los 5 primeros versos:

1 En el principio creó (bara: llevar a la existencia) Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba desordenada (tohu: estéril, sin utilidad) y vacía (bohu: vacío), y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. 3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. 4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. 5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día. 

Ahora lo que debemos hacer es leer este pasaje desde la óptica teológica, no la histórico cientifista.

Lo primero que vemos es que Dios afirma llevar a la existencia (crear) el Universo y la Tierra. Aquí no se precisa un tiempo, ni se busca hacerlo. Lo que se busca es la declaración de Dios como creador de todo lo existente y, en un determinado momento declarar las funciones de sus elementos, no su origen en el tiempo, ni el orden cronológico como lamentablemente pretenden interpretar los literalistas y los cientifistas. De acuerdo a muchos eruditos hebraístas como John Walton, Ben Stanhope y otros el uso del verbo hebreo “bara” se entiende mejor como “llevar a la existencia definiendo su función”. Por eso vemos en todo el capitulo 1 como un planeta estéril y no funcional es llevado a la existencia mediante la declaración de sus propósitos tal como lo entendía la cultura de las sociedades del medio oriente de hace más de 3 milenios.

Esta interpretación se refuerza al analizar cómo en el pasaje Dios “dijo” para declarar su venida a la existencia, “vio que era bueno” porque el objeto creado cumple su propósito, y “dio un nombre” para definir la función que va ha cumplir para los seres vivientes de la Tierra y, en especial, para la especie humana. 

Para entender mejor cómo abordaban las antiguas culturas el asunto de los orígenes hay que  saber  que para estas el hecho de nombrar algo era la manera de declarar su origen. Como ejemplo veamos un cuadro comparativo de los primeros versos de Génesis 1 con el poema babilónico de los orígenes llamado Enuma Elish (Siglo 17 A.C. aprox.) donde se narra el proceso creativo del siguiente modo:


La Biblia (Sinaí siglo 15 A.C.)

Enuma Elish (Caldea siglo 17 A.C.)

En el principio creó Dios los cielos y la tierra

Cuando en lo alto el cielo aún no había sido nombrado, y, abajo, la tierra firme no había sido mencionada con un nombre,

Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Solos Apsu, su progenitor, y la madre Tiamat, la generatriz de todos, mezclaban juntos sus aguas: aún no se habían aglomerado los juncares, ni las cañas habían sido vistas. Cuando los dioses aún no habían aparecido, ni habían sido llamados con un nombre, ni fijado ningún destino,

Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.

Los dioses fueron procreados dentro de ellos. Lankhmu y Lakhamu aparecieron y fueron llamados con un nombre. Antes de que se hicieran grandes y fuertes, fueron producidos Anshar y Kishar, superiores a aquellos.

Notemos como en el relato nombrar es lo que los antiguos entendían como el origen de las cosas, por eso hace una antesala al relato refiriéndose a cómo el universo y la tierra aún no habían sido nombrados y, por lo tanto, “aún no existían”. Luego sigue una teogonía y un relato extravagante de los dioses yendo a un banquete donde luego Marduk forma al hombre. En otro poema creacional; el Atrahasis, se relata el agobiante trabajo de los dioses quienes echan a suertes sus respectivos dominios, pero tienen que abordar penosos y agotadores trabajos para formar las cavidades del Tigris y el Éufrates. Esto los lleva a quejarse con el encargado Enlil quien al final decide crear a los seres humanos para que ellos lleven el trabajo. De tenor similar son el resto de poemas creaciones. Basta leerlos para notar su profunda extravagancia. Y, sin embargo, muchos “eruditos” no creyentes, sin conocimiento de la teología bíblica y sin la ayuda del Espíritu Santo, dicen que la biblia recogió estas disparatadas historias como fuente para realizar su propia compilación del proceso creacional. 

¿Se puede creer eso?

 ¿Por que no pensar que fue precisamente al revés, es decir, que estas culturas conociendo el relato de Génesis, ya existente muchos siglos antes que Moisés lo incorporara con la dirección del Espíritu Santo al Pentateuco, sea desde donde, por deformación de transmisión oral se hayan deformado hasta convertirse en los disparatados y politeístas relatos creacionales tales como el Atrahasis, el Enuma Elish u otros de similar origen y antigüedad? 

Esta hipótesis es del todo razonable dado que la lógica nos induce a pensar que sin duda el relato más sobrio es con toda probabilidad el más antiguo.

Ahora bien, si decimos que el la correcta exégesis de Génesis 1 es de asignación funcional y no  histórico cronológica, ¿Estamos diciendo que si bien Dios “trabajó” un universo ya existente entonces no lo creó?

De ningún modo. 

La Biblia es enfática en señalar a Dios como creador que lleva a la existencia todo lo creado:

“Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” Juan 1:3

“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” Colosenses 1:16

“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía” Hebreos 11:3

Lo que se quiere establecer aquí es que Génesis 1 no debe interpretarse desde una visión científica, histórica, ni cronológica (orden de los objetos creados), sino TEOLÓGICA. 

Dios quiere decirnos que él es el autor de todo lo creado y, como vimos en Isaías 45:18, de los propósitos que tuvo al realizar su creación. Dicha asignación de las funciones del cosmos las articula en 6 días literales de 24 horas tal como lo señala Éxodo 20:11

“Porque en seis días  hizo (asah: prepararlos para cumplir una función) Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó”

Notemos cómo el día séptimo está santificado, es decir, apartado para la adoración a Dios porque los seres humanos que él creó, para los cuales dispuso el trabajo de crear el universo y la tierra como escenario para servirles en su existencia, le deben toda la gratitud y la honra que su amor demanda y descansar como él descansó de su trabajo creacional.

Ahora bien, la preparación funcional que en el pasaje se anuncia en 7 días literales no significa que Dios haya creado el Universo, la Tierra y su biología en dicho período. En realidad Génesis 1 no nos dice cuando Dios creó el universo, pero si nos dice que hace unos 6,000 años aproximadamente él terminó el proceso y concluyó su asignación. Desde entonces la humanidad se inicia con el linaje de un Adán y una Eva literales cuya rebelión contra Dios demanda la reparación que realizó Jesús con su muerte y resurrección.

Pero ¿Por qué Dios anunciaría la declaración creacional del cosmos en 7 días si no ha creado realmente el Universo, la Tierra y su biología en dicho período?

En la Biblia el número 7 tiene un carácter sagrado, simboliza la finalidad, la perfección, la plenitud, y la totalidad divina, es decir, que lo que hace Dios es buenoAparece más de 700 veces para indicar que algo está completo, perfeccionado o bajo el propósito absoluto de Dios y ello lo aplica a su creación. 

Por eso los días de la consagración de los sacerdotes eran siete (Levítico 8:33-35), también se usaba la semana de 7 días para temporizar diversas fiestas así como prescripciones rituales, sanitarias y de purificación en la Ley de Moisés (Hay más de 70 referencias a esto). En el siguiente cuadro podemos ver 19 usos del período de 7 días:


Del mismo modo la fiesta de los tabernáculos se celebra en 7 días literales, pero sabemos que el período que rememora demandó 40 años. Lo mismo sucede con el proceso creacional, Dios lo rememora en un período de 7 días literales, pero la duración del proceso creacional no está especificado en las escrituras ni tiene porqué hacerlo.

¿Por qué entonces no habría Dios de usar también 7 días literales para declarar su creación del universo, la Tierra y la vida que la habita? No hay ningún problema, salvo que queramos ver con una visión equivocada, cientifista e histórico cronológica lo que las escrituras señalan como algo de absoluto carácter teológico.

En la siguiente parte veremos como se organizan los días creacionales y porqué están organizados de dicha manera.



sábado, 4 de mayo de 2024

1 La excepcionalidad del Dios de la Biblia

La Biblia es un libro extraordinariamente coherente desde el principio hasta el final. Esta coherencia teológica no es un atributo en absoluto injustificado, pues el mismo evangelio de Jesucristo enhebra su fundamento teológico en los primeros capítulos del libro de Génesis, en particular en el capítulo 3. El hecho que esto suceda en una compilación de 66 textos que han sido escritos por distintos autores en un lapso de 15 siglos es, sin duda, un hecho tan extraordinario que puede considerarse sin paliativos como un autentico milagro de Dios, pues solo desde la dirección del Espíritu Santo es esto posible tal como lo señala el apóstol Pedro:

Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” 2 Pedro 1:20-21

La siguiente imagen muestra las referencias cruzadas de la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis. Cada referencia cruzada forma un arco que relaciona un pasaje con otro ya sean del antiguo o del nuevo testamento. El número de referencias cruzadas y en particular las que relacionan los 3 primeros capítulos de la biblia con los 3 últimos es algo asombroso.

Sin embargo, existe un frente de personas, ya sean estas profanas o eruditas que consideran que los hechos narrados en estos primeros capítulos de la Biblia son solo mitos y leyendas fruto de meras reformulaciones de otras similares del cercano oriente. En tal caso este contenido no merece mayor atención y escrutinio.

Nada más lejos de la realidad!

Hay varios hechos en estos primeros capítulos de Génesis que merecen destacarse y que los historiadores no pueden explicar.

Un monoteísmo sin precedentes en la historia

En primer lugar el hecho que la Biblia destaca un tipo de monoteísmo del todo desconocido en la historia. Si como suponen algunos historiadores los primeros capítulos de Génesis son solo una compilación de las leyendas religiosas de su entorno geográfico, entonces se encuentran con una gran dificultad: No existen precedentes en absoluto de tradiciones monoteístas en estas culturas que puedan explicar el monoteísmo hebreo. Incluso si quisiéramos aludir al monoteísmo que quiso imponer Akenatón en Egipto en el siglo 14 antes de Cristo, nos encontramos con muchas dificultades. Para empezar el Pentateuco fue escrito en el siglo 15 antes de Cristo, es decir, la idea de que hay un solo Dios más bien pudo ser recogida por Akenatón de los hebreos y no al revés, dado que estos últimos le preceden.


Un Dios exógeno a su creación

Por otra parte el Dios de Akenatón es un Dios endógeno como son todos los dioses del oriente medio y del mundo entero. Un Dios endógeno es aquel que es un objeto del universo (para el caso del dios Atón este era el sol) y, por lo tanto, constituye una parte del universo. El Dios de los hebreos, muy por el contrario, es un Dios exógeno, es decir, que no pertenece al universo y no se le puede identificar con ningún objeto de su creación. Él es el creador del universo, jamás un elemento del mismo. Esta idea es del todo superior a las tradiciones religiosas del resto del mundo que más bien constituyen teogonías, es decir, mitos sobre la creación no solo de los elementos del universo, sino del origen de los mismos dioses.


En la Biblia no existe ninguna teogonía y, por lo tanto en ninguna parte se pretende definir el origen de Dios, pues es siempre denotado como un Dios eterno e increado, creador, no criatura. Veamos los que nos dice la misma escritura sobre sobre el carácter exógeno de Dios:

Un Dios único, sin ningún paralelo, predecesor ni sucesor

Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí. Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve. Yo anuncié, y salvé, e hice oír, y no hubo entre vosotros dios ajeno. Vosotros, pues, sois mis testigos, dice Jehová, que yo soy Dios. Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre. Lo que hago yo, ¿quién lo estorbará?Isaías 43:10-13

El pasaje define con rotundidad que el Dios de la Biblia no tiene ningún dios paralelo, es decir, que disponga de sus mismos atributos y poder. SOLO HAY UN SOLO DIOS. Tampoco tuvo un predecesor antes de mí no fue formado dios”, ni tendrá un sucesorni lo será después de mí”.

Un Dios extratemporal

Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios. ¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir. No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ningunoIsaías 44:6-8


Dios no está limitado al tiempo de su creación, pues el está fuera del espacio y el tiempo del universo. Para él la historia del cosmos es como un disco de vinilo, allí están el pasado, el presente y el futuro simultáneamente de cualquier punto donde la aguja pueda posarse. Del mismo modo Dios es exterior al espacio y el tiempo pudiendo verlo todo tal como podemos ver los surcos del disco de vinilo, solo cuando la aguja toca un punto hay un presente. En este sentido Dios conoce toda la historia humana y la del mismo cosmos. Ahora bien, para poder comunicarse con nosotros debe sumergirse en la linea temporal y así interactuar con nosotros. Esto explica lo que dice el pasaje, es decir, que él conoce el futuro y puede declararlo según su voluntad. Por ello vemos en la Biblia cómo se realizaron muchas profecías que ya se han cumplido y otras aún están por cumplir.

Un Dios todopoderoso que interviene en la historia para que se cumplan sus propósitos

Profetizando 2 siglos antes sobre el rey Medo Persa Ciro el Grande dice el libro de Isaías:

Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste, para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto Isaías 45:5-7

El pasaje reafirma rotundamente el carácter único de Dios, pero también nos señala como un Dios Todopoderoso que dirige la historia y levanta reyes y hace caer a otros según sus designios. El forma la luz y crea las tinieblas, hace la paz y la adversidad, es un Dios que dirige el destino de la humanidad hacia el perfecto cumplimiento de sus propósitos para ella.

Estas citas también son bastante elocuentes para demostrar que la Biblia, a diferencia del resto de tradiciones religiosas del mundo, no presenta ninguna teogonía. Por el contrario enfatizan la independencia absoluta del Dios de la Biblia de su creación, así como su carácter único señalando que no existe ningún otro Dios.

Un Dios abstracto

Muy a diferencia de otras tradiciones religiosas, el Dios de los hebreos, era también singular por su carácter absolutamente abstracto y, por lo tanto, no identificable con ningún objeto de la creación. Es por esto que en los 10 mandamientos dados por Dios a Moisés los 2 primeros son muy enfáticos en no pecar contra él de estas 2 maneras:

  1. No tendrás dioses ajenos delante de mí. Éxodo 20:3

  2. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. Éxodo 20:4

El ser humano, en su ignorancia de Dios y de su ley ha sido desde el principio muy dispuesto a violar estos mandamientos creándose dioses y asociándolos a figuras de cosas, animales o personas. No obstante, en la biblia los objetos creados no son jamás deidificados, y mientras en las tradiciones paganas el sol y la luna son considerados dioses, en la biblia son solo meras luminarias. 

¿Cómo obtuvo Moisés la información del libro del Génesis?

Existen 3 teorías. Ninguna es mutuamente excluyente con las demás y la realidad puede ser una combinación de las mismas. Lo que sí es un hecho es que Moisés compiló el Génesis bajo la dirección de Dios. En este sentido su garantía es total. 

1. Dios le reveló su contenido tal como lo hizo con las instrucciones del tabernáculo y con la ley

Moisés fue el único profeta que tuvo una comunicación fluida con Dios y, por lo tanto, podía perfectamente haber sido guiado para recibir y compilar la información que está registrada en el libro del Génesis:

“Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero” Éxodo 33:11

“Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?” Números 12:8

“Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara” Deuteronomio 34:10

2. A través del testimonio de sus ancestros

El registro oral de las genealogías era para el pueblo hebreo algo esencial que no se podía descuidar ni alterar, pues era fundamental para que se reconozca el linaje de Abraham y de que tribu pertenece la persona. Esta genealogía era registrada por escribas de modo escrito y guardada como un documento muy importante de la identidad de la familia. Conforme se sucedían las nuevas generaciones dicho documento era actualizado. Por ello ya sea por conservación oral o por registro escrito la información genealógica y de los hechos históricos de los antepasados era muy importante.

En el siguiente gráfico podemos ver cuando nacieron y murieron los patriarcas y cómo muchos nacieron cuando aún vivía un ancestro celebre del cual pudieron recibir la información sobre Adán y todos los hechos del pasado:


La linea vertical representa el momento del diluvio. Un biólogo puede apreciar de inmediato cómo una ley de la biología se hace presente en la gráfica. Si observamos a los antediluvianos y los comparamos con los postdiluvianos notaremos en seguida que el angulo de reproducción es diferente. El de los antediluvianos es de unos 45 o 40 grados, mientras que el de los postdiluvianos de unos 70 grados. 

¿Qué quiere decir esto?

La biología establece que la longevidad está relacionada con el tiempo de procreación. Si una especie se reproduce más tardíamente, más vivirá. Si, por el contrario, se reproduce más temprano, entonces vivirá menos y la gráfica lo muestra con claridad. Esto  demuestra que el relato de Génesis no es un invento humano, sino una descripción contundente de un hecho histórico.

Ahora bien, lo interesante del gráfico es que en el mismo vemos cómo Matusalen o incluso Lamec pudieron conocer a Adán y recibir del mismo la información de los orígenes. Ambos pudieron darla a su vez a Noé o Sem, y según podemos apreciar Sem aún vivía cuando ya existía Jacob. Como podemos observar no hay lugar para que la información se deforme por el traspaso de muchas personas (como el juego del telefonito roto donde una persona da un pequeño mensaje a otra y esta a otra hasta que el último recibe un mensaje muy deformado).

¿Y quien pudo transmitir oralmente la información histórica desde el tiempo de Jacob hasta Moisés?

Existe una persona que vivió la entrada en Egipto, era nieta de Jacob y seguía viva en los tiempos del éxodo dirigido por Moisés. Se trata de Sera la hija de Aser. Notemos en los pasajes siguientes como se la menciona de un modo relevante tanto en los tiempos de Jacob como en los tiempos de Moisés:

“Y los hijos de Aser: Imna, Isúa, Isúi, Bería, y Sera hermana de ellos. Los hijos de Bería: Heber y Malquiel.” Génesis 46:17

“Los hijos de Aser por sus familias: de Imna, la familia de los imnitas; de Isúi, la familia de los isuitas; de Bería, la familia de los beriaítas. Los hijos de Bería: de Heber, la familia de los heberitas; de Malquiel, la familia de los malquielitas. Y el nombre de la hija de Aser fue Sera Números 26:44-46

Ahora bien, Si Génesis es recién compuesto por moisés en el siglo XV o XVI antes de Cristo¿Por qué poemas creacionales más antiguos de otras culturas parecen versiones muy distorsionadas de la versión bíblica?¿Es posible que el libro del Génesis sea fruto de una compilación de Moisés de libros aún más antiguos que podríamos llamar “Proto Génesis”?

3. Compilando textos más antiguos bajo la dirección de Dios.

Existe una posibilidad no demostrable de que hubiesen existido textos anteriores a Moises que él hubiese podido usar para compilar el libro del Génesis. De hecho hay una clara distinción entre los 4 primeros capítulos de Génesis y los restantes del 5 al 50 al decir el verso 1 del capitulo 5 lo siguiente: 

”Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo” Génesis 5:1

Los capítulos del 5 al 50 si presentan una continuidad estructural aunque pueda distinguirse 2 partes de distinta interpretación histórica: del 5 al 11 los antediluvianos y del 12 al 50 la historia de los patriarcas. En todos los casos Moisés mismo puede ser el autor ya sea por dictado de Dios y/o por compilación de fuentes escritas (los proto Génesis) u orales previas.




21 EL SALVAVIDAS TECNOLÓGICO DE DIOS Génesis 6:8-16

De toda la impiedad de una humanidad corrompida y entregada a la violencia, ni siquiera el linaje piadoso de Set sobrevivió a e...