miércoles, 21 de agosto de 2024

15 El Castigo al Varón

Si el castigo a la mujer, es decir, a todo el linaje femenino, consistía en deteriorar las condiciones iniciales de su rol, el castigo al varón también consistirá en el deterioro de las condiciones relativas a su rol.

El rol principal de varón es ser cabeza de la mujer y de sus hijos, amarlos, cuidarlos y sustentarlos mediante su trabajo para satisfacer sus necesidades físicas. Dios encomendó al hombre el trabajo de labrar y sojuzgar la tierra. Dicho trabajo no era problemático ni insatisfactorio. Por el contrario era satisfactorio y agradable.

A diferencia de lo que piensan algunos, el trabajo humano no es consecuencia del pecado, nunca lo fue. El trabajo es una bendición de Dios. Sin embargo, por su pecado iba a ser ahora poco productivo, difícil y sufrido:

"Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás" Génesis 3:17-19


¿Cuales fueron los 2 principales pecados del varón?

Evidentemente en ambos casos, para la mujer y para el varón, el principal pecado fue desobedecer a Dios quien les prohibió comer del árbol del “Conocimiento del Bien y el Mal”, pero para el caso del varón se añadió como segundo pecado el hecho de que este obedeció a la voz de su mujer.

¿Por qué obedeció el varón a la mujer? ¿Qué implicancias tiene esto?

Adán, muy probablemente, embelesado de su bella ayuda idónea, despreció su obediencia a Dios no teniendo reparos para obnubilar su mente y considerar mejor obedecer la sugerencia de su mujer que lo que le mandó el Señor. ¿No nos suena esto familiar?

Casos similares podemos hallar en los varones de hoy y de todos los tiempos. En la Biblia, por ejemplo, tenemos el caso del enamorado Sansón, quien ante los ruegos de su nueva esposa de Timnat para que le rebele la respuesta a su adivinanza, finalmente cedió. Mas tarde, con su nueva pareja Dalila, cayo en lo mismo para su desgracia. Él no debía jamás revelar el secreto de su gran fuerza por ser nazareo razón por la cual debía llevar el cabello largo, pero el romántico Sansón finalmente cedió también a los ruegos de Dalila y, después de algunos engaños de Sansón, finalmente le reveló su secreto, perdió su fortaleza, fue encarcelado y dejado ciego.

Podemos preguntarnos:

¿Debe el varón quebrantar los principios de Dios para complacer a su mujer?

Lo que nos enseña la Palabra de Dios es un rotundo NO

Recordemos que en la vida hay prioridades y que Dios siempre debe ser nuestra prioridad.

Dios nos dice que la esposa debe obedecer al esposo, los hijos a los padres, los subalternos a los jefes y los ciudadanos a las autoridades, Pero

¿Debe obedecer la esposa al esposo si le pide algo contrario al consejo de Dios? NO

¿Deben obedecer los hijos a los padres si estos le piden algo contrario al consejo de Dios? NO

¿Deben los subalternos obedecer a los jefes si estos le piden algo contrario al consejo de Dios? NO

¿Deben los ciudadanos obedecer a las autoridades si estas les piden algo contrario al consejo de Dios? NO

¿Deben obedecer los feligreses a su pastor o pastores si estos les piden algo contrario al consejo de Dios? NO

Veamos como Juan y Pedro cumplieron este principio:

“Cuando los trajeron, los presentaron en el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó, diciendo: ¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre.  Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: ES NECESARIO OBEDECER A DIOS ANTES QUE A LOS HOMBRES. El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen” Hechos 5:27-32

Ahora bien, muchos temen desobedecer una orden impía a un cónyuge  por causa de un chantaje sentimental de repudio. Otros temen desobedecer una impiedad a los padres por miedo al castigo, a ser expulsados o ser desheredados. Otros temen desobedecer una orden inmoral de un jefe por temor a ser despedidos. Otros temen desobedecer ordenes impías de las autoridades porque temor a ser encarcelados o incluso ejecutados. Otros temen desobedecer las nefastas recomendaciones de falsos pastores por causa de un chantaje espiritual. 

Sin embargo, según vemos en el pasaje anterior, Juan y Pedro no solo no dudaron, ni se acobardaron en desobedecer a las autoridades para obedecer a Dios, y ello pese a saber que esto les causaría ser azotados, sino que, en lugar de abatirse, se gozaron en sufrir afrenta por ser fieles a Dios.

Adán actuó muy diferente, sabía perfectamente lo que Dios les había ordenado y sabía que, en este caso, obedecer a su mujer estaba en contra de su consejo. No obstante, el desobedeció a Dios y obedeció a su mujer.

Este es un pecado muy grave y a la vez terriblemente frecuente en el ser humano. Podemos esperar que los incrédulos caigan en esta falta, pero lamentablemente también los creyentes por debilidad y desvarío caen en lo mismo.

Por lo tanto tengamos esto muy presente para nunca obedecer a nadie que nos demande algo que Dios reprueba. Si lo que se nos pide no esta en contra del consejo de Dios entonces si podemos obedecer cumpliendo los ordenes de autoridad delegados por Dios.

¿En qué consistió el castigo al varón?


Lo primero que ocurrió es que perdió la comunión con Dios. Al perder dicha comunión perdió su bendición perfecta. Ahora ya no tendría las ventaja de su presencia y, por lo tanto, también de su protección y bendiciones. Al ser retirado del Edén ya no podría acceder al Árbol de la Vida y obtener la vida física eterna. A partir de ahora volvería al polvo de donde provino. Si bien los antediluvianos tenían una extraordinaria longevidad, tarde o temprano terminaban muriendo.

Pero la vejes, la enfermedad y la muerte física no eran los únicos efectos negativos de su pecado. También lo era la muerte espiritual, la eterna separación de Dios.

Para evitar esto último Dios los castiga con las consecuencias físicas, pero los perdona y, como señal eficaz para cubrir sus culpas, él sacrifica animales como propiciación por sus pecados y como señal del futuro sacrificio de Jesucristo para redimirlos. Por eso:

“Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes. Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió” Génesis 3:20-21

Este fue el primer sacrificio de un animal para un fin expiatorio. Notemos, como ya lo vimos en un estudio anterior, cómo el vestido es una metáfora de la responsabilidad moral humana y también la metáfora del instrumento para cubrir su pecado ante Dios.

Los versos finales del capítulo 3 de Génesis nos narran la expulsión del huerto del Edén, su impedimento al acceso al Árbol de la Vida así como sus nuevas ordenes:

“Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida” Génesis 3:22-24


A partir de ahora continuaría trabajando en el labrado de la tierra, pero ya no sería en el paradisíaco huerto del Edén, sino en una tierra áspera y hostil. No obedecer a Dios lo llevo al camino de la rebelión, y de allí a la independencia de Dios con las consecuencia que ya todos conocemos y experimentamos.

Para finalizar es necesario abordar las siguientes preguntas:

¿Tiene el castigo al varón implicaciones Cósmicas?

Es decir, ¿Puede el pecado humano suponer que no solo la Tierra, sino el universo mismo sufra la destitución del hombre de su comunión con Dios y por ello su maldición afecte al universo mismo?

Veamos lo que dice el apóstol Pablo:

“Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo” Romanos 8:18-23

Para entender esto tenemos que hablar un poco de física sin ánimos de complicar este tema.

Sabe la ciencia que el universo es como un reloj al cual se le ha dado cuerda. Pese a que muchos no quieren admitirlo, los cristianos sabemos que quien le ha dado cuerda es Dios. Pero al margen de que se admita esto o se trate de explicarlo con alguna propuesta naturalista, el hecho es que la energía libre que es capaz de generar cambios y transformaciones en el universo está decayendo continuamente. Esta perdida de energía libre (orden o información) se conoce como Entropía y ella va en aumento. Cuando la misma crezca al punto de que ya no exista más energía libre entonces llegará lo que los cosmólogos llaman la muerte térmica del universo.


Lo contrario a la entropía, es decir, la aparición de diferenciales de energía, orden o información se la conoce como negentropía. Cuando Dios crea el universo realizó precisamente una acción negentrópica, y cuando al principio Dios compartía la Tierra con la primera pareja humana el universo tenía quien “le diera la cuerda” a este “reloj”.

Pero, al producirse la caída del hombre Dios se retira de su presencia. En esta nueva situación la Tierra durará hasta que el Sol se convierta en una gigante roja que se la trague y el mismo vasto Universo queda condenado a decaer hasta su muerte térmica.


Felizmente tenemos la promesa de Dios, señalada por las escrituras, que nos dice que llegará el momento, fruto de la redención de Cristo, en el cual no solo son redimidos nuestra alma y cuerpo, sino también nuestro entorno donde la “Nueva Jerusalén” representa el momento cuando el Reino de Dios volverá a instalarse en la Tierra y así nuestro universo tendrá nuevamente al “relojero para darle cuerda”. Esta es la razón, y también podemos decir implicancia cósmica, que nos señalo Pablo en el anterior pasaje de Romanos 8. 





viernes, 16 de agosto de 2024

14 El Castigo a la Mujer

El pecado de Eva no podía quedar sin castigo y Dios castigó al genero femenino como consecuencia de este pecado primigenio. El mismo consiste en 2 pecados, el pecado de desobedecer a Dios (1) y el pecado de dejar de confiar en él para confiar en Satanás (2). Estos 2 pecados son lamentablemente en extremo recurrentes. En el estudio titulado “La deconstrucción de Satanás) se explicó como este engañador sigue usando este método hasta el día de hoy. No pensemos, por lo tanto, que solo Eva pecó en estos pecados, pues todas las mujeres y todos los hombres hemos pecado más de una vez en los mismos. Pero en este estudio nos enfocaremos en lo que nos dice la escritura sobre el castigo a las mujeres por estos 2 pecados:

“A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti” Génesis 3:16

Aquí podemos ver fundamentalmente 2 cosas:

1. Considerable mayor dolor en el parto.

2. Un rol subordinado al varón que, a partir de estos pecados primigenios, se generarán como castigo 2 condiciones desagradables: la primera es la rebelión de la mujer a dicho rol y la segunda el abuso del varón sobre el rol subordinado de la mujer.

1 El dolor del alumbramiento

El primero es una molestia muy seria que conocen bien las mujeres que han tenido hijos. La tecnología moderna permite muchas maneras para hacer menos doloroso el parto y se dispone de varios tipos de anestesia para quitar el dolor.

Sin embargo,

¿Si somos una especie más de las más de 200 que comprenden la familia de los primates?

¿Por qué las demás monas y simias no padecen este problema y por qué carecen de dolor al alumbrar a sus criás así como sucede con el resto de los animales?

Curiosamente, como veremos a continuación, los castigos aplicados a las mujeres tienen una relación con la misma singularidad de la especie humana que los diferencia de los animales. Recordemos que la Biblia, en contra de la asunción científica, niega que los seres humanos deban ser considerados como animales y destaca las características distintivas fundamentales que los posiciona, no con una diferencia de grado, sino con una diferencia cualitativa, es decir, que no bastaría que un mono sea un cierto grado más inteligente que los suyos para convertirse así en un ser intelectualmente equivalente al ser humano. En el estudio 4 “La excepcionalidad de la especie humana” se mencionaron las enormes diferencias que señalan esto.



Pero

¿Que tiene que ver esto con los dolores del parto?

Pues para que los humanos puedan hacer estas proezas necesitan un cerebro grande en relación a su tamaño corporal. Unido esto al hecho de que los humanos andan erguidos sobre sus pies y no caminan usualmente usando sus 4 extremidades como sucede con todos sus “primos” primates, hace que su pelvis sea más estrecha y, para colmo, deba permitir pasar la cabeza de un feto con un cerebro mucho más grande que los demás. El resto de primates, en cambio, tienen espacio suficiente para atravesar el canal del parto con holgura. Notemos en la siguiente figura, por poner un ejemplo, cuan distintos son los canales de una hembra chimpancé y de una hembra humana. Los chimpancés y demás primates tienen espacio de sobra para que pase la cabeza de sus criás. Para la pelvis humana, este no es el caso, ya que por su bipedestación (caminar sobre dos extremidades) y la cabeza mayor de sus crías hace que el parto sea más difícil y por ello doloroso.

 

Esta es la explicación biológica del dolor del parto de la mujer. La explicación teológica nos señala, por otra parte, que la mujer por su pecado pagará con mucho más dolor una de las características más prominentes de la singularidad humana y de su especial condición como imagen de Dios.

Esto nos lleva a un nuevo misterio que nos lleva a su vez a una nueva pregunta:

¿La mujer no tenía ya dicha condición incluso sin haber caído en pecado?


La respuesta la podemos encontrar en el mismo texto cuando dice:

“Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces”

Lo que nos quiere decir el pasaje es que efectivamente la mujer sufriría un poco al dar a luz a sus hijos por su condición biológica especial, pero que dicho dolor y sufrimiento sería bastante tenue y tolerable. En cambio, por causa del pecado primigenio de Eva, dicho dolor sería multiplicado causando un sufrimiento considerable a las mujeres durante el parto.

El pecado siempre parece divertido al principio, rentable y carente de consecuencias, pero nos lleva siempre al castigo y este causa sufrimiento.

2 El rol subordinado al varón

Cuando Dios señala enfáticamente en el capitulo 2 de Génesis que la mujer sale del varón y no es una creación paralela al mismo, tiene por propósito señalar que la mujer fue creada en subordinación al varón y que este sería el jefe del matrimonio y de la familia. Ambos, si bien son iguales en dignidad como seres humanos en absolutamente todo, no son fisiológicamente iguales ni Dios les ha asignado el mismo rol. Mientras que la mujer es la ayuda idónea del varón que le aporta apoyo, socorro, administra el hogar así como gesta a los hijos y los alumbra además de ser la principal rectora de su educación, el varón tiene por rol conseguir el sustento de su familia, cuidar de su mujer y de sus hijos, apoyar en su cuidado y educación, protegerlos, ampararlos y amarlos. En este trabajo asociativo el hombre es asignado como cabeza y la mujer como su fundamental apoyo, pero en subordinación al varón.

¿Tiene la mujer que rebelarse a esta disposición de Dios y tiene el varón que abusar de la misma?

No deben hacerlo, pero por causa de sus pecados Dios castigará a las mujeres a sufrir esto mismo: Mujeres que se rebelan a su rol y no lo practican y los hombres que tiranizan a la mujer y abusan de ella en lugar de respetarla, cuidarla, sustentarla y amarla. Y esto sucede porque como:

“Ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen” Romanos 1:28

Notemos que en el capitulo 1 de Romanos, al igual de lo que vemos aquí en Génesis capítulo 3, el juicio de Dios por el pecado de los seres humanos (hombres y mujeres) consiste precisamente es que su desvarío moral les provea un gran sufrimiento.

¿Pero es malo que la mujer tenga un rol subordinado al hombre?


En realidad no deben las mujeres abatirse por ello. Veamos que estas diferencia de roles incluso entre seres de igual naturaleza no es algo negativo:

“Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo
1 Corintios 11:3

Si Cristo es la cabeza de todo varón deben los varones subordinarse a él. Entonces ¿Deben los varones rebelarse a esto y debe Jesús abusar de su señorío con ellos? No

Si Cristo mismo, siendo Dios como el Padre, acepta una posición de subordinación a él. Entonces ¿Debe Jesús rebelarse al Padre como si lo hizo Lucifer (el futuro Satanás) y el Padre abusar de su primacía con el Hijo? No

Del mismo modo la mujer no debe rebelarse por su subordinación al varón y el varón no debe abusar de ello con la mujer.

¿Cual es el rol de la mujer tal como lo definen las escrituras?

Veamos ahora el rol de Dios para la mujer y, para una mejor comparativa, añado el resto del pasaje que nos señala también el rol del varón:

“Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.”
Efesios 5:22-33

¿Son los roles de la mujer y del varón algo bochornoso? De ninguna manera.

Sin embargo, el termino "sujeción" tiene, para la mentalidad moderna, y más aún para el pensamiento neomarxista, un tinte de opresión. No obstante, el modelo Bíblico no describe la sujeción de la esposa al esposo como una forma de opresión, sino como la asignación de un necesario liderazgo de la estructura familiar. Dios determinó que el varón sea el jefe de familia, como cualquier jefe lo es para sus subalternos en una estructura empresarial, militar o cualquier otra. No implica la tiranía del hombre sobre la esposa y los hijos, pues un esposo tirano no amaría a su esposa como Cristo amó a su iglesia.

En sus instrucciones para las mujeres ancianas el apóstol Pablo les pide lo siguiente:

“Que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada” Tito 2:4-5

Entre las virtudes señaladas se encuentra el rol tradicional de la madre en el modelo Bíblico de familia: el rol de gobernadora del hogar ("cuidadosas de su casa"). Hoy en día el papel de madre, que en lugar de ejercer una trayectoria laboral se dedica al cuidado de sus hijos, es visto como una opresión heteropatrialcal de la cual toda mujer debe librarse. No obstante, la salud de la sociedad es altamente vulnerable al rol de la maternidad en cuidar de los niños pequeños mientras el esposo cubre el rol proveedor.

Por ultimo, un rol de sujeción digno por parte de la esposa al esposo y un sabio gobierno del hogar serán eficaces testimonios de piedad cristiana capaces de convertir a sus esposos a la fe de Cristo y de hecho en el presente hay muchos testimonios de esposos musulmanes ganados por efecto de la conducta de la esposa tal como lo describe el apóstol Pedro al decir:

“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa” 1 Pedro 3:1-2

¿Pero el rol de la mujer implica que esta sea un ser débil, no proactivo y sin capacidad de logros fruto de su esfuerzo y virtud?

Definitivamente NO.

En el capitulo 31 de Proverbios tenemos una extraordinaria descripción del papel de la mujer como madre y esposa que derrumba por completo la visión negativa que señala la pregunta.

Elogio de la mujer virtuosa:

"Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias. Le da ella bien y no mal todos los días de su vida. Busca lana y lino, y con voluntad trabaja con sus manos. Es como nave de mercader; Trae su pan de lejos. Se levanta aun de noche y da comida a su familia y ración a sus criadas. Considera la heredad, y la compra, y planta viña del fruto de sus manos. Ciñe de fuerza sus lomos, y esfuerza sus brazos. Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de noche. Aplica su mano al huso, y sus manos a la rueca. Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso. No tiene temor de la nieve por su familia, porque toda su familia está vestida de ropas dobles. Ella se hace tapices; De lino fino y púrpura es su vestido. Su marido es conocido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra. Hace telas, y vende, Y da cintas al mercader. Fuerza y honor son su vestidura; y se ríe de lo por venir. Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua. Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde. Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; y su marido también la alaba: Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas. Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada. Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos" Proverbios 31:10-31 

Como ilustración final sobre cómo la mujer, en su rol de madre, puede cambiar el mundo a través de su influencia sobre sus hijos, podemos extraer el ejemplo de Cornelia. Ella era una matrona romana hija del gran general romano conocido como “Escipión el Africano”. Este titulo se refiere a su proeza como vencedor del extraordinario general cartaginés Aníbal.

Durante la segunda guerra púnica, es decir, la librada entre Roma y Cartago a fines del siglo tercero antes de Cristo, Aníbal hizo la hazaña de llegar a la península itálica atravesando los nevados Alpes con un contingente de elefantes. Una vez allí ganó todas las batallas contra los ejércitos romanos, pero su tiempo de invencible llegaría a su término cuando, el nuevo general romano, Escipión propuso que mientras Aníbal estaba con sus ejércitos en Italia, él llevaría la guerra a Cartago y así forzaría a Aníbal a abandonar la península itálica. Lo cual ocurrió y Escipión finalmente logró vencer a Aníbal y conquistar Cartago.

Cornelia, su hija, tuvo dos hijos llamados Cayo y Tiberio Graco. En cierta ocasión, durante una reunión con otras matronas romanas, las mismas exhibían sus joyas unas a otras, pero cuando le toco el turno a Cornelia, ella mandó a llamar a sus 2 hijos aun pequeños y, rodeando a ambos con sus brazos el uno a su izquierda y el otro a su derecha, dijo a las demás mujeres: “Estas son mis joyas”.

 

Tal era la educación y los elevados principios morales y de justicia que inculcó Cornelia en las mentes de sus hijos, que estos con el tiempo se convirtieron en tribunos de Roma y en grandes reformadores sociales de la República Romana. Su extraordinaria labor pronto sería confrontada por sus enemigos que no querían perder sus privilegios y terminaron matando primero al mayor y luego al menor.
Sin embargo, muchas de sus reformas no fueron derogadas y prevalecieron para el futuro. El hecho de que el apóstol Pablo disfrutara de tener la ciudadanía romana de nacimiento y así pudiera evangelizar con mayor facilidad Asia y Europa fue gracias a una de las reformas de los Gracos.

Al final de su vida, la pobre Cornelia, que había perdido a sus dos extraordinarios hijos, quiso que colocaran el siguiente mensaje en su lápida. No pidió que pusieran “Aquí yace Cornelia la hija del gran Escipión el Africano, el vencedor de Aníbal”, por el contrario, ella pidió que pusieran:

“Aquí yace Cornelia, la Madre de los Gracos”

Por esto finalmente podemos decir que cuando las mujeres saben cumplir el rol que Dios les ha asignado son de una extraordinaria bendición tanto para su familia como para el mundo.



viernes, 9 de agosto de 2024

13 La Maldición a la Serpiente (Satanás)

Satanás, pérfidamente, se inmiscuye en el Huerto del Edén camuflado como una serpiente para engañar a la primera pareja humana con el fin de convencerles de que Dios no era confiable, pero él si lo era. De este modo consiguió su acariciado sueño de ganarse su confianza y someterlos a su dominio como un dios.

Como vimos en el estudio anterior Satanás podía ofrecer a Jesús en su tentación todos los reinos del mundo y la gloria de ellos porque, decía él, le habían sido dados. En esto no se equivocaba. Efectivamente la caída del hombre supuso, con la retirada de Dios de la Tierra, que todo dominio humano sea ahora no propiedad suya, sino propiedad de Satanás, el mismo que los conquistó con sus argumentos usando las reiteradas 3 sugestiones al pecado que usó entonces y usa hasta el día de hoy.

Ahora bien, todo esto no era algo que tomara por sorpresa a Dios. Él lo permitió porque dentro de sus planes el quería conquistarnos, no por nuestros méritos y logros morales, sino por su amor a nosotros al enviar a su amado hijo a morir para expiar nuestros pecados y permitir así que podamos amarle en reacción a su misericordia. Esto los señala muy enfáticamente Juan al decir:

“Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero” 1 Juan 4:19

Pero el hecho de que Dios supiera la intriga y el engaño de Satanás no implica que deba exculpar al mismo como tampoco exculpó a Judas al traicionar a Jesús pese a que tanto el Padre como Jesús sabían que él haría precisamente eso. Tampoco escapó de su culpa el faraón que Dios mismo permitió endurecerse para hacer notorio su poder mediante las plagas a Egipto durante el proceso de liberación de Israel. ¿Se le exculparía por haber sido usado por Dios? Veamos lo que nos dice Pablo al respecto:

"Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria" Romanos 9:19-23

En este sentido Satanás tuvo un papel en los planes de Dios, pero eso no le exculpa de su perfidia y maldad y, por lo tanto, Dios maldecirá su obra para destruir la comunión entre la humanidad y él. Por eso Dios dirá a la serpiente (Satanás) lo siguiente:

“Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida” Génesis 3:14

Sabemos que efectivamente todas las especies de serpientes no tienen patas y se arrastran sobre la tierra. En cuanto a comer polvo sabemos que las serpientes comen principalmente insectos y otros animales. Pero no precisamente polvo.

¿Que quiso decir entonces el Señor con esta maldición?

¿Será que la maldición de Dios se aplicaría a todas las especies de serpientes quienes desde entonces serían despojadas de patas y, por ello, condenadas a arrastrarse sobre la tierra?

No, esto no es una referencia a serpientes biológicas, esta es una metáfora animal de Satanás. Del mismo modo Jesús es metaforizado como un cordero inmolado en el libro de Apocalipsis o como el "Cordero de Dios que quita el pecado del mundo" por Juan al bautizarlo. También el Espíritu Santo aparece como una paloma en dicho bautismo y, sin embargo, no vamos a decir que las palomas son el Espíritu Santo. La maldición, por lo tanto, se dirige al ser que orquestó este engaño y que no es un animal, sino el mismo Satanás.

¿Por qué decimos esto. Cual es la base bíblica para sustentarlo?

En el siguiente pasaje encontramos la relación:

"Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él" Apocalipsis 12:9

Notemos que este “Gran Dragón” se identifica con la serpiente antigua, es decir, el referido en el relato de Génesis. Sin embargo, no se trata solo de Satanás, sino también de su séquito de demonios que le sirven. Según el pasaje siguiente, la rebelión de Lucifer (el antiguo querubín protector) quien se llamará Satanás (“adversario”), consiguió que un tercio de las huestes angelicales se rebelaran también contra Dios. Pero aún no podemos decir que el Dragón constituya solo a ellos, sino también a todos los seres humanos que le sirven y le han servido a lo largo de la historia a través de sus gobiernos, religiones e ideologías. Veamos porqué decimos esto:

"También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono" Apocalipsis 12:3-5


El capítulo 12 de Apocalipsis es una recopilación histórica. El Dragón escarlata que tiene “siete cabezas y diez cuernos” está relacionado con la visión de las 4 bestias de Daniel capitulo 7 donde se habla que esta característica es referencia a 4 imperios humanos muy poderosos: El Imperio Babilónico, El Imperio Persa, El imperio Macedonio (Grecia)  y El Imperio Romano. Fue durante el Imperio Romano que el Rey Herodes el Grande al enterarse por los magos de oriente que nacería el legítimo Rey de Israel, se inquietó al punto de, por instancia de Satanás y como buen acólito de él, intrigar para asesinar al niño que sería Rey, es decir, a Jesús y por ello realizó la matanza de los niños menores de 2 años en Belén.

¿Que significa entonces que ande sobre su pecho y coma el polvo?

Esta maldición de Dios es una referencia a la degradación de Satanás y de todos sus colaboradores quienes no conseguirán sus propósitos, aunque por un tiempo parezcan triunfar y vencer. Su tiempo es limitado y pronto encontrarán el juicio de Dios.

En cierta ocasión el gran rey de Babilonia Nabucodonosor II tuvo un sueño donde vio el futuro de la humanidad y al no poder entenderlo Daniel le descubrió su significado:

“Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó.  Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra” Daniel 2:31-35

Esta imagen de un varón glorioso y poderoso que se derrumba del capitulo 2 de Daniel es un símil de las 4 bestias del capitulo 7 de Daniel y, a su vez, de la descripción del “gran Dragón” del capitulo 12 de Apocalipsis. Por un tiempo parecen gloriosos y poderosos, pero no prevalecen. Veamos como esto se establece a continuación:

“Este es el sueño; también la interpretación de él diremos en presencia del rey. Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad. Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro (Babilonia). Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo (Persia); y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra (Grecia). Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo (Roma). Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido (La civilización romana sucesora del imperio político romano). Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil. Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro. Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación” Daniel 2:36-45

Notemos como ese “Gran Dragón” y también la “Serpiente Antigua” es en realidad:

Gran Dragón = Satanás + sus demonios + los reinos y civilizaciones humanas bajo el control de Satanás desde Babilonia a Roma.


Alguien puede decir que esto ya acabó porque ya no existe el imperio político romano (el occidental cayo en el siglo V y el oriental en el siglo XV), pero se equivoca porque la civilización romana sigue existiendo hoy. Tanto el alfabeto como el derecho romano así como la organización política siguen siendo esencialmente romanas y están difundidas incluso en otras civilizaciones alrededor del mundo que nunca fueron parte territorial de dicho imperio.

Todo este mundo será finalmente derrotado y pulverizado en la segunda venida de Jesucristo cuando los dominios del mundo sean recuperado por Dios y se instaure el Reino de Dios en la Tierra que nunca será destruido.

La gran confrontación entre los 2 sectores de la humanidad

Veamos ahora lo dijo en el verso siguiente:

“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” Génesis 3:15

Podemos preguntar:

Cuando dice “pondré enemistad entre ti y la mujer” ¿se refiere a la serpiente y a Eva?

Una interpretación sencilla diría que los 2 personajes aquí que se convertirán en enemigos son la serpiente y Eva, pero no es el caso. Por el contexto de todo el pasaje lo que veremos es que en realidad se refiere a 2 linajes que se convierten en 2 sectores de la humanidad que estarán confrontados:

1. Los humanos que por servir a Satanás serán parte del Dragón.

2. Los siervos humanos de Dios redimidos por Cristo de todas las épocas. Estos comprenden a los del antiguo pacto por fe en el mesías futuro, y los del nuevo pacto que recibieron a Jesús.


Este pasaje tiene un carácter evidentemente profético y lo entenderemos mucho mejor cuando veamos el significado de la simiente de la serpiente y la simiente de la mujer.

¿Qué es la simiente del dragón (la serpiente antigua) y qué es la simiente de la Mujer?

La simiente del dragón es el linaje espiritual de Satanás y constituye toda la humanidad rebelde a Dios “la cizaña” presidida por él. La simiente de la mujer es el linaje de Dios, el “trigo”. Ambos cohabitaran confrontados a lo largo de la historia. Veamos cómo Jesús lo explica:

“Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.  Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero” Mateo 13:24-30

Aquí vemos como ambas simientes, la de Satanás (la cizaña) y la de Cristo (el buen trigo) conviven en el mundo y solo en la segunda venida de Jesucristo se separarán ambas simientes.

Esto significa que no solo podemos decir que dicha simiente de la mujer sea Cristo, sino que también todas sus ovejas (los creyentes en Cristo) lo son. Toda esta simiente será aborrecida y atacada por la simiente de Satanás. Por eso el Señor dijo:

“Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece” Juan 15:18-19

¿Qué significa que la mujer hiera en al cabeza al dragón?

La cabeza no se refiere literalmente a esa parte del cuerpo, sino a la jefatura del Dragón, es decir, a la autoridad del mismo, y este es el mismo Satanás también conocido como el Diablo (Acusador). Entonces Cristo, como titular de la simiente de la mujer, “herirá la cabeza del dragón” ejecutando  primero su expulsión de su dominio como propietario del mundo al morir en la cruz y resucitar victorioso y, en segunda fase, ejecutar su condena final en el lago de fuego y azufre:

Fase 1: Expulsión

“Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche” Apocalipsis 12:10

Fase 2: Condena final

“Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos” Apocalipsis 20:10

Notemos que el anticristo y el falso profeta ya fueron previamente enviados al lago de fuego luego de la segunda venida de Cristo para luego, posteriormente luego del milenio en el tiempo del juicio final, ser el mismo Satanás lanzado al lago de fuego. Esto es lo que significa herirlo en la cabeza.

¿Qué  significa que el Dragón hiera el calcañar?

El calcañar es el talón y una herida allí hace difícil caminar. Esto es pues una metáfora de hacer tropezar o mas concretamente es una figura de engañar a los seres humanos. Para esto Satanás se ha servido del engaño a través de filosofías y sutilezas ideológicas para que los humanos que le sirven se encarguen de engañar a los demás:

“Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo” 2 Juan 1:7

“Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”
2 Timoteo 3:13

“Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”
1 Timoteo 4:1

En conclusión la maldición a la serpiente es la profecía de su derrota final y que del linaje de Eva, aquella mujer que hizo caer, saldrá el Mesías Rey Jesucristo quien finalmente lo destruirá para siempre.


viernes, 2 de agosto de 2024

12 Las consecuencias del pecado

El pecado nunca deja de tener consecuencias. La primera de ella es alejarnos de Dios, de su comunión y de todas las ventajas que esa comunión con el nos prodiga. Ante la orden divina de que  no comieran del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal y de que dicha desobediencia significaría su muerte, ellos desdeñaron el consejo de Dios y aceptaron el consejo de Satanás quien los convenció con sus mundanas sugestiones a comer del fruto prohibido.

 


¿De que muerte habló Dios?

La muerte física es la separación del alma del cuerpo y la muerte espiritual es la separación del alma de Dios. El efecto de la caída del hombre consistiría en primer lugar en la muerte espiritual y en segundo lugar a la muerte física, pues a partir de entonces, incluso mediando el perdón de Dios ellos ya no tendrían acceso al Árbol de la Vida y por consecuencia al acceso a la vida física eterna.

Si bien su muerte física no sería inminente, pues los primeros hombres vivían varios siglos, llegaría inexorablemente, pues Dios les dijo: “Polvo eres y al polvo volverás”.

Ahora veamos lo que dice el pasaje que analizaremos hoy:

“Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí Génesis 3: 7-13

Luego de que Eva y su compañero Adán hicieran lo que no debían hacer paso algo sorprendente, pues efectivamente hubo un esclarecimiento moral del que antes no disponían. Dice el pasaje que fueron “abiertos sus ojos”, es decir, fueron alumbrados sobre su realidad moral. Algo muy parecido a lo que decía Pablo:

“¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto. Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte; porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató”
Romanos 7:7-11

Antes Adán y Eva no tenían malicia en su desnudes y la parte más relevante para cubrir el cuerpo es precisamente el área genital. Por eso se hicieron delantales de hojas de Higuera para cubrirlos. Sin embargo, antes ellos no veían inconveniente alguno en exponer toda su anatomía sin escrúpulo alguno, ni veían malicia en ello, pero al comer del fruto ellos adquirieron la facultad de reconocer el problema de su desnudez. 

¿Cual puede ser dicho problema?

El principal criterio con el cual las personas cubren su desnudez es para controla la pertenencia sexual de si mismos así como de su pareja y de sus seres amados. Los seres humanos modernos, salvo por el deseo de provocar o seducir sexualmente, no desean exponer la desnudes de sus cuerpos.

Sin embargo, hay otro significado más profundo. Recordemos que la especie humana es la única que usa vestidos para cubrir su cuerpo. ¿Será que lo usa solo para ejercer su pudor o protegerse del frío?

No, esas son solo unas de sus funciones, pero no constituyen la más importante;

El vestido es un instrumento del ser humano para cubrir su culpa moral ante Dios y también es una metáfora de su condición moral.

Este es el significado teológico de las vestiduras humanas. Incluso, si esta lo admitiera, sería también un criterio útil para la Antropología Filosófica cuando busca distinguir al ser humano de los animales.

Cuando Adán y Eva se cubren, no solo están evadiendo su desnudes física, sino también su desnudes moral ante Dios. Esto significa que ahora son responsables moralmente ante Dios. Su estado de inocencia primigenia ya ha sido rota. Ahora se inician en una responsabilidad moral que los sujeta inexorablemente al juicio de Dios. Por esa razón es que no solo se cubrieron con los delantales, sino que se escondieron de la presencia de Dios.

¿No nos suena familiar esto de escondernos de Dios cuando pecamos?

Pues es lo mismo que hicieron Adán y Eva cuando oyeron la voz de Dios que se paseaba en el huerto. Fijémonos que los primeros seres humanos tenían el privilegio de convivir con Dios. Era pues el “Cielo en la Tierra”, precisamente lo que ha sido roto y será vuelo a realizar cuando descienda la “Nueva Jerusalén” que es precisamente el retorno global a esta situación inicial en la que Dios vivía con los hombres.  

El vestido humano es también la metáfora de su naturaleza moral ante los ojos de Dios. Por ello una vestidura sucia y vil es metáfora de la pecaminosidad y una vestidura blanca es una metáfora de la santidad. Los ángeles de Dios llevan vestiduras blancas en señal de su pureza moral tal como lo vieron durante la resurrección de Jesucristo y en su ascensión.

Veamos algunos ejemplo que nos ilustran esto en la escritura:

"Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio? Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del ángel. Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala. Después dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas" Zacarías 3:1-5

En esta visión el sumo sacerdote Josué fue despojado de sus viles vestiduras para ser vertido de ropas de gala y de una mitra de autoridad sobre su cabeza. Los vestidos y ornamentos son para todas las sociedades humanas eficaces indicadores de importancia y de autoridad, pero en esta visión de Zacarías, dichos atributos no son fruto de la arrogancia humana, sino son símbolos de su honra ante Dios. Los seres humanos pueden arrogarse ser personajes importantes y elevados con sus ropas y ornamentos, No obstante, “Todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia” Isaías 64:6, por mucho que nos llenemos de ornamentos no podremos tapar con ellos nuestra miseria moral si es que no hemos sido perdonados por Dios a través de Cristo. Pues, como dice el dicho:  “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”.   

"Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. El que venciere será vestido de vestiduras blancas" Apocalipsis 3:4-5

Notemos como en este mensaje a la iglesia de Sardis, de tan mala reputación espiritual, el Señor dice que hay aún personas que no se han corrompido, no porque sean perfectas, sino porque han sido justificadas por Cristo al recibirle en sus corazones y solo aquellos que hayan hecho esto recibirán las vestiduras blancas de los que han vencido. ¿Y quién es el que vence?:

“Todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?”
1 Juan 5:4-5

A continuación veremos que el vestido, además de ser una metáfora de nuestra condición moral ante Dios, también figura nuestra actitud moral ante él. Hablamos pues del vestido, no como algo físico, sino como figura de nuestra conducta y de la obediencia a todo el consejo de Dios. Entenderemos mejor esto viendo las siguientes citas de la Biblia:

“Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne
Romanos 13:13-14

“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” Efesios 4:22-24

Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo” Efesios 6:11

Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto”
Colosenses 3:12-14

Escondiéndonos de Dios


De lo visto ahora podemos comprender mejor el pasaje que vimos:

“Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?

Cuantas veces los seres humanos se preguntan “¿Donde está Dios?”. Se extrañan de que Dios no evite sus desgracias, pero no se ponen a pensar que ese es el precio de su “libertad” de Dios y más precisamente de su independencia de Dios. ¿Quieren vivir apartados de Dios?, pues ese es el precio: No tener la protección de Dios. En sus desvaríos e insensatez no se dan cuenta que todo esto parte precisamente de la pregunta inversa: “¿Donde estás tu?” Es esta la pregunta que Dios nos hace a nosotros y nuestra miserable respuesta es escondernos de él y luego echarle a él la culpa de nuestro infortunio. Nuestra insensatez solo puede ser curada por la acción del Espíritu Santo:

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu Romanos 5:1-4

Andar conforme al Espíritu es haber puesto nuestra confianza en Jesucristo y haberlo recibido en nuestro corazón. Quien aún no a hecho esto entonces está andando aún conforme a la carne.

La cobardía de echar la culpa a otros

“Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí


Esta parte, en realidad, tiene cierto tenor cómico. La forma de evadir la responsabilidad del pecado acusando a otros haciendo que la responsabilidad y la culpa sean endosadas a ellos es casi risible. Pero eso hizo Adán con Eva y ella con la serpiente. Notemos la pasividad de Eva quien con facilidad cede, no a una o dos sugestiones, sino a las 3 al mismo tiempo y termina pecando.

Adán, pese a las impías y miserables opiniones de algunos hombres a lo largo de la historia de culpar a Eva de que él cayera en pecado, no sale para nada bien parado, pues tampoco vemos que como varón, con mayor autoridad que Eva por ser el origen de ella, se haya molestado en reconvenir a Eva para que no peque. No dijo nada en absoluto y cayó como una palomita. Su liderazgo fue inexistente y es tan culpable como su pareja. Adán oyó las palabras de la serpiente, también vio el fruto prohibido (que no era una manzana como creen muchos) y recibió las mismas 3 sugestiones que Eva que lo llevaron a terminar pecando. Sin embargo, ellos cobardemente se justifican culpando a otro.

Nunca podremos arrepentirnos del pecado cometido sin tener la debida humildad y la valentía para reconocer nuestro pecado. La soberbia y la cobardía son malos consejeros. Por eso:

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros” 1 Juan 1:8-10

En el próximo estudio veremos las consecuencias que señaló Dios a la serpiente (Satanás camuflado)  por su engaño y en los siguientes veremos las consecuencias que él dicta a la mujer y al varón por sus 2 pecados.
 


21 EL SALVAVIDAS TECNOLÓGICO DE DIOS Génesis 6:8-16

De toda la impiedad de una humanidad corrompida y entregada a la violencia, ni siquiera el linaje piadoso de Set sobrevivió a e...