sábado, 26 de octubre de 2024

19 ¿Pudieron los antediluvianos vivir tanto tiempo? Génesis 6:3

La enorme longevidad de los antediluvianos que supera por un factor de 10 a la longevidad actual, ha producido una gran incredulidad y muchos lo consideran una especie de fabulación exagerada y que, en realidad, nunca han habido seres humanos que vivan tanto ya que ello no es posible.

En realidad, para las personas que desconocen la ciencia es comprensible que reaccionen con gran escepticismo, pero realmente desde la actual ciencia genética y biológica, para los investigadores que buscan extender la vida humana y prolongar la juventud, ya se conocen muchos mecanismos que llevan a los seres humanos a la senescencia, es decir, a envejecer y morir. Incluso puede decirse que estamos “programados” por nuestro cerebro para vivir por un determinado tiempo. Pero si ese programa consignara un tiempo de vida mucho mayor este sería el caso de los seres humanos.

 

En el mundo animal hay muchas especies especialmente longevas que superan con creces la longevidad humana máxima que es un poco superior a un siglo. Por poner unos ejemplos, las ballenas de Groenlandia pueden vivir hasta 268 años y los tiburones de la misma zona pueden alcanzar los 400 años. También muy cerca, en Islandia hay almejas que pueden vivir más de 500 años. Por ultimo, podemos citar al campeón de los seres longevos: ¡La esponja antártica que puede vivir hasta 15,000 años! Incluso hay medusas como la Turritopsis dohrnii que simplemente no mueren nunca (a no ser que sean matadas) simplemente rejuvenece de manera cíclica.

Para entender el proceso de envejecimiento y cómo puede la juventud prologarse debemos entender que toda la naturaleza viva o no viviente está sujeta a la segunda ley de la termodinámica. Esta ley inexorable dice que toda energía libre tiende a consumirse y desaparecer, o dicho de otro modo, que todo orden o información tiende a perderse llamando a esa perdida “Entropía”.

Nosotros los seres humanos que creamos artefactos, casas y otras cosas sabemos que con el tiempo estas se deterioran y debemos limpiarlas e incluso restaurarlas. Esto lo aplicamos a un coche, una casa o cualquier otro artefacto para que éstos duren más tiempo. Los informáticos saben que cuando un ordenador empieza a fallar, frecuentemente por una corrupción de la memoria RAM, lo que se aconseja es reiniciar el equipo para que en el nuevo arranque la RAM vuelva a inicializarse y así esté en el orden funcional correcto sin partes alteradas.

En el mundo biológico la duplicación celular aporta la misma solución que el reinicio de un equipo informático ya que una célula que está dañada necesita ser destruida y reemplazada por otra nueva. Esto se logra haciendo que otra célula sana se duplique para reemplazar a la dañada y así restaurar la plena funcionalidad. Si esto no puede hacerse, entonces no hay forma de restablecer dicha funcionalidad y aparecerán, en consecuencia, las enfermedades, la vejes y finalmente la muerte del ser que las alberga.

Cada célula es un cúmulo de maquinarias asombrosas y en el corazón de cada célula se encuentra una cadena de ADN. En dicha cadena está el “disco duro” con la información necesaria para la vida. Esta formidable cadena de información codificada mide una longitud de 2 metros totalmente extendida. Pero ¿Cómo puede una cadena de 2 metros caber en una célula tan pequeña que solo podemos verla a través de un microscopio? Para ello necesita enroscarse en 3 niveles y en paquetes llamados cromosomas (los humanos tiene 23 pares).

Este enrollamiento es algo realmente asombroso, no obstante, necesita de unas tapas protectoras que impidan que la cadena de ADN se deshilache algo muy similar a las que tienen las cuerdas de los zapatos en sus extremos.

El asunto con esto es que cada vez que una célula se divide el telómero, (la parte roja de los extremos de los cromosomas en la ilustración) va perdiendo una pequeña parte de su extensión y esto significa que al cabo de un número determinado de divisiones dicha célula, cuando se agota la extensión de los telómeros, ya no podrá volverse a dividir y, con ello, renovar su funcionalidad (entiéndase su juventud).

¿Cual es la solución que activa el cerebro?

Para solucionarlo lo que hace el cerebro es ordenar la producción de una enzima llamada telomerasa la cual activa la renovación de la extensión de los telómeros y así las divisiones celulares, y con ello la juventud puede prolongarse.

Entonces ¿Donde está el problema?

En que el cerebro no ordena indefinidamente la producción de telomerasa. Las causas son muchas, entre ellas está el estrés que sufre el ser viviente. En el caso de los humanos, un tipo de vida difícil acorta la producción de dicha enzima y ello explica por qué este tipo de personas envejecen más rápido que otras con vidas más tranquilas y placenteras. No obstante, tarde o temprano el cerebro del ser humano dice: “Basta! Aquí me planto y ya no produzco más telomerasa”. Ello precipita la vejes y finalmente la muerte.

¿Qué pudo haber pasado con los seres antediluvianos para que sus cerebros produzcan la telomerasa por tanto tiempo?

De momento solo podemos hacer elucubraciones. Las causas neurológicas que hayan permitido una programación que temporice una vida de varios siglos son todavía materia de investigación, pero en ningún caso son algo imposible de creer. Por otra parte las condiciones ambientales del mundo antediluviano pueden haber tenido una incidencia en el grado de longevidad de sus habitantes que se perdió en el mundo postdiluviano. Ello explicaría el notable descenso, en el lapso de 500 años, entre una longevidad de 10 siglos a 100 años. Con todo, los factores exactos que expliquen esto es muy difícil de dilucidar dado que la Biblia no abunda en detalles sobre cómo era aquel antiguo clima y cuan diferente es respecto al actual.

No obstante, la misma Biblia nos da la respuesta sobré qué cambió para que se diera este descenso de longevidad:

Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte añosGénesis 6:3

Lo que nos dice este pasaje es que el cambio neurológico fue producido simple y llanamente por una orden de Dios. Una vida de varios siglos para seres humanos propensos al mal constituye una agonía insufrible que no es conveniente, por esta razón Dios, en consideración a este problema, ordena que la programación genética de nuestros cerebros reduzca considerablemente el tiempo de producción de telomerasa, no hasta casi mil años, sino hasta unos 120 años en promedio. Como ejemplo de este límite de longevidad tenemos el caso de Jeanne Calment, considerada la mujer más longeva (de manera comprobada en la historia, pues seguramente han habido otros), que vivió 122 años, es decir, de 1875 a 1997.

 

En el gráfico adjunto se puede apreciar a los antediluvianos en azul y a los postdiluvianos en rojo. Resulta evidente cómo la sentencia de Dios reseñada en Génesis 6:3, de reducir la longevidad de los seres humanos a un máximo de 120 años en promedio, se aplicó progresivamente durante un lapso de 500 años, desde Arfaxad hasta Jacob, hasta alcanzar los límites actuales de longevidad.

Ahora bien, no debemos confundir la esperanza de vida humana con su longevidad potencial. Lo que aquí mencionamos es relativo a la longevidad potencial, es decir, hasta cuanto tiempo puede vivir una vida humana. La esperanza de vida, en cambió, implica cuanto tiempo viven en promedio los seres humanos de una nación, continente o el promedio global en una determinada época. A lo largo de la historia el promedio de vida ha sido bastante bajo al punto de haber épocas en las que la esperanza de vida era de solo 35 años o menos. Los avances en el nivel de vida, la medicina y la disminución de la pobreza a nivel global han producido que desde el siglo XX la esperanza de vida aumente considerablemente. No obstante, los límites de longevidad potencial que pueden alcanzar los seres humanos son fundamentalmente los mismos desde hace miles de años.

En cuanto a aquellos que afirman que estas longevidades bíblicas son consecuencia de una interpretación errónea que usa los ciclos lunares como años y que, por lo tanto, el factor a reducir las edades sería de 13.5, podemos decir que Génesis 6:3 lo desmiente totalmente. Si esta interpretación fuera correcta ¡Dios estaría diciendo que los seres humanos deben vivir 9 años de vida como máximo!. Esto es un verdadero absurdo, pero para los incrédulos de las longevidades antediluvianas que señala la Biblia y que al parecer desconocen lo que la ciencia ha descubierto sobre la longevidad humana y animal, es un recurso desesperado para encontrar creíble la descripción bíblica.

Aunque lo explicado aquí es una gran simplificación de un proceso mucho más complejo, podemos concluir que, aunque hoy ningún ser humano pueda llegar a tan elevados tiempos de vida como los antediluvianos, ello no debe llevarnos a pensar que dichas longevidades sean imposibles o una mera exageración literaria. Hay muchos indicadores de que esta longevidad es posible y que efectivamente la Biblia es veraz en la descripción de dicho fenómeno.

 

lunes, 21 de octubre de 2024

18 El renacimiento espiritual desde Enós. Génesis 4:26, 5:1-32

El linaje de la descendencia de Caín no se distinguió por su piedad a Dios, ellos fueron innovadores e inventores de nuevas artes y técnicas, pero no hay indicios de que buscarán a Dios y quisieran honrarle. Lamec fue un destacado representante de la impiedad que podrían caracterizar al resto del linaje de Caín. Sin embargo, Dios no permitiría que toda la humanidad siga apartándose de él y con ello deteriorándose moralmente.

Veamos lo que pasó con el linaje de Set, el reemplazo de Abel en el quinto capitulo de Génesis:

Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán (Que también significa “Humanidad”), el día en que fueron creados” Génesis 5:1-2

Aquí tenemos la introducción al linaje de Adán y Eva presentado como un libro independiente, posiblemente era un rollo aparte de la colección de rollos que comprendían todo el libro de Génesis. En el mismo se resume en síntesis, y tal como lo expone el capitulo 1 de Génesis, que Dios crea a la primera pareja humana en un mismo día llamándoles “Adán”, es decir, humanidad.

Luego de esta introducción se inicia la genealogía que abarca desde Adán hasta Moisés. Para ello se da la relación del linaje indicando el nombre del padre, el nombre del hijo engendrado, a que edad lo tuvo, los años que vivió posteriormente a dicho nacimiento y los años que vivió el padre. Veamos ahora el nacimiento de la segunda generación de esta genealogía:

Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set. Y fueron los días de Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días que vivió Adán novecientos treinta años; y murió” Génesis 5:3-5

Lo primero que notamos son las enormes edades que alcanzaron Adán y sus descendientes antediluvianos, pero eso lo trataremos posteriormente. También se dice que engendro Adán muchos hijos e hijas en una cantidad que solo podemos elucubrar ser bastante numerosa.

Ahora bien, esto no significa, como lo vimos anteriormente, que Adán y Eva no hayan tenido hijos antes de Set y antes de Caín y Abel. Recordemos que Génesis menciona a los descendientes del linaje de Adán y Eva que son relevantes por desembocar en Noé por vía paterna. La vía paterna es la genealogía que el pueblo de Israel siempre observó con sumo cuidado ya que de ello dependía saber de que tribu era la persona y, por lo tanto, sí el mismo era levita para poder ejercer el servicio sacerdotal y los ministerios de servicio al Tabernáculo y luego al Templo. Por estas razones cada familia tenían que tener necesariamente el registro de sus ancestros, incluso remontándose hasta Noé y con ello hasta Adán, algo que la mayoría de culturas del mundo no observa y, por lo tanto, no tiene genealogía alguna para saber quienes eran sus ancestros por la vía paterna, y si la tienen, como en el caso de los reyes, esta puede abarcar muchos siglos, pero difícilmente miles de años.

Vistos el primero (Adán) y el segundo (Set), veamos al tercero:

Vivió Set ciento cinco años, y engendró a Enós (Enósh - "hombre"). Y vivió Set, después que engendró a Enós, ochocientos siete años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Set novecientos doce años; y murió” Génesis 5:6-8

Enós no necesariamente es el hijo primogénito de Set, como tampoco el mismo Set lo era de Adán y Eva. Lo que se indica en esta genealogía es que Enós es parte de la línea ancestral de Noé. Ahora bien, Enós es un caso especial que amerita comentar ya que al final del capitulo 4 hay un detalle que aún no hemos tratado y que tiene una capital importancia:

Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová Génesis 4:26

 

Se nos dice que a partir de la época en que nace Enós, el nieto de Adán, un grupo de sus familiares capitaneados por él emprenden la prudente y piadosa resolución de reactivar su relación con Dios invocando su nombre. Y ello significó la reconciliación con Dios de estas personas que fueron expulsadas del Edén por causa de los pecados de sus primeros padres.

De este modo podemos deducir que para entonces el grupo humano se dividió en dos grupos fundamentalmente: El grupo impío del linaje de Caín y el piadoso del linaje de Set a través de Enós.

¿Cuantas generaciones duró esta actitud piadosa?

Según veremos en los siguientes capítulos de Génesis se puede decir que duró hasta Noé, pero mermándose hasta el punto que sus únicos y últimos representantes fueron precisamente Noé, su esposa, sus 3 hijos y las esposas de ellos. Si hubiesen habido más, seguramente habrían acompañado a Noé en el arca, pero no fue el caso.

Ahora continuemos con las siguientes 4 generaciones:

Vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán. Y vivió Enós, después que engendró a Cainán, ochocientos quince años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enós novecientos cinco años; y murió. Vivió Cainán setenta años, y engendró a Mahalaleel. Y vivió Cainán, después que engendró a Mahalaleel, ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Cainán novecientos diez años; y murió. Vivió Mahalaleel sesenta y cinco años, y engendró a Jared. Y vivió Mahalaleel, después que engendró a Jared, ochocientos treinta años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Mahalaleel ochocientos noventa y cinco años; y murió. Vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró a Enoc. Y vivió Jared, después que engendró a Enoc, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Jared novecientos sesenta y dos años; y murió” Génesis 5:9-20

En este pasaje no hay nada importante que reseñar, pero si debemos detenernos en el caso de Enoc:

Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén. Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios Génesis 5:21-24

Antes de extinguirse la piedad del linaje de Enós, surgió Enoc como un destacado hombre de fe y de extraordinaria relación con Dios al punto de decirse del mismo que “caminó con Dios”.

¿Que significa exactamente eso?

El verbo hebreo “jalák” denota que Enoc “iba” con Dios, es decir, tenía una comunión tan profunda con Dios al punto que él dispuso que no muriera físicamente, sino sea traspuesto en carne al mundo espiritual tal como sucedería miles de años después con el profeta Elías, quien también tuvo el privilegio de ser transpuesto de este mundo físico al mundo espiritual. Ahora bien, el mundo espiritual no debe entenderse como un mundo intangible donde los cuerpos físicos no pueden existir. Jesús mismo está ahora en dicho mundo con un cuerpo totalmente físico. Lo más adecuado sería decir que ese mundo es parafísico, es decir, dispone de otro tipo de física que no podemos entender dado que la desconocemos.

¿En qué destacó Enoc para tener este extraordinario privilegio?

En dos cosas, en su fe y en su testimonio ante Dios:

Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios” Hebreos 11:5

Continuemos ahora con el relato:

Vivió Matusalén ciento ochenta y siete años, y engendró a Lamec. Y vivió Matusalén, después que engendró a Lamec, setecientos ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas. Fueron, pues, todos los días de Matusalén novecientos sesenta y nueve años; y murió. Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo; y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo. Y vivió Lamec, después que engendró a Noé, quinientos noventa y cinco años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Lamec setecientos setenta y siete años; y murió. Y siendo Noé de quinientos años, engendró a Sem, a Cam y a Jafet Génesis 5:25-32

Destaca en este pasaje el detalle del significado del nombre de Noé: “Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo”. El nombre tenía desde luego un significado profético, pero seguramente Lamec hubiese esperado algo diferente a lo que sucedió con Noé, es decir, un retorno al mundo bendecido de Edén. No obstante, no hubo un alivio de sus duras condiciones, más bien Dios ejecutó un devastador juicio sobre la humanidad que implicaría la prácticamente extinción de la humanidad en el diluvio.

Noé fue un hombre justo ante Dios y por ello Lamec, su padre, albergó la esperanza que su justicia creara un avivamiento espiritual que renueve el mundo y derogue la maldición del creador, pero aquel mundo no doblegó su impiedad y el único recurso que quedó fue su aniquilación.

¿Son Sem, Cam y Jafet los únicos hijos de Noé?

Es poco plausible que Noé no tuviera otros hijos antes de los 500 años de edad, pero tampoco es imposible. Por lo tanto, existe la posibilidad que sean efectivamente sus únicos hijos hasta entonces o simplemente sean los últimos hijos que tuvo y que fueron los únicos que se mantuvieron alineados con su fidelidad a Dios.

Sea cual sea el caso es particularmente notable apreciar las enormes edades que alcanzaron las personas del linaje de Set. Esto es motivo de incredulidad para muchos quienes consideran que tales edades no son posibles. No obstante, desde lo que se conoce de la ciencia, en particular del área de investigación de los científicos que buscan extender no solo el tiempo de vida de los seres humanos, sino también su juventud, estas edades ya no resultan inverosímiles. Pero eso lo abordaremos en el próximo post.

En el siguiente cuadro podemos apreciar de manera rápida los datos señalados en el capítulo 5 de Génesis y con ello podemos sacar algunas interesantes conclusiones:


En el cuadro podemos apreciar la diferente longevidad de los personajes antediluvianos con relación a los postdiluvianos, notándose un prominente declive en los siguientes 5 siglos que dejan la longevidad humana a un nivel muy parecido al actual (ver columnas amarilla y verde claro).

Otro detalle interesante que se desprende del análisis del cuadro es cómo cambia la edad en la cual se tienen los primeros hijos (ver columna celeste). Para los antediluvianos el período en promedio es de 150 años mientras que para los postdiluvianos desciende a 47 años en promedio. Esto indica que la tasa entre procreación y longevidad desciende en proporción al decrecimiento de la longevidad hecho que es biológicamente esperable.

Por ultimo, de acuerdo a la cronología de sus vidas (ver columna rosada) Noé muere en el año 1906 desde Adán. Esto significa que hasta Taré, el padre de Abraham, pudo conocer a Noé, pues el mismo aún vivía durante su juventud. Para el caso de Sem, quien vive hasta el año 2156 desde Adán, el caso es más sorprendente porque todos los patriarcas postdiluvianos hasta el mismo Jacob lo pudieron conocer.

En el próximo post analizaremos que nos dice la ciencia sobre la posibilidad de que estas longevidades tan grandes hayan realmente podido producirse.



lunes, 14 de octubre de 2024

17 La huida de Caín y la aberración de Lamec. Génesis 4:16-25

El primer hijo de la primera pareja humana no resulto piadoso como lo fue Abel el segundo. Por el contrario, la estela de maldad de Caín serviría de inspiración nefasta a las generaciones futuras e incluso la misma estrategia divina de impedir una cadena de venganzas fue utilizada retorcidamente para inspirar una actitud aún peor por parte de uno de sus descendientes Lamec.

Analicemos antes otros aspecto de esta historia.

La táctica del pecador obstinado de evadir a Dios

Salió, pues, Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén” Génesis 4:16

 

Aquí podemos preguntarnos ¿Que significa exactamente que Caín salió de delante de Jehová?

No se trata de que Caín partiera del lugar donde Dios le habló para ir a otro lugar. En realidad el busca apartarse del Dios que le ha reprendido y, por lo tanto, desea huir de su presencia.

Todos nosotros somos pecadores y alguna vez hemos sentido, sin excepciones, esa misma intención de apartarnos de Dios cuando, en lugar de arrepentirnos, nos hemos obstinado en no reconocer nuestro pecado porque en realidad, lo que queremos, es continuar haciéndolo. Y solo cuando concurre un verdadero arrepentimiento con la decisión firme de abandonar el pecado es cuando surge el anhelo de buscar su presencia, su perdón y con ello una reconciliación con Dios.

Este no era el caso de Caín. Él se obstinó en su maldad y para evadir nuevas reprensiones de Dios buscó alejarse lo más posible de él yendo a la tierra de Nod. Esta es la misma actitud de todo pecador no arrepentido. Dios para el mismo es un estorbo, una molestia que es mejor apartar. Muchos ateos y agnósticos fundan su negación de Dios porque no desean que exista y pueda reprenderles como hizo Dios con Caín. Temen poderosamente que exista un Dios que les pueda un día juzgar y condenar. Ellos aman su pecado y no desean que exista un molesto estorbo que pretenda disuadirlos de dejar de pecar. También hay casos de personas que se afilian a religiones laxas con el pecado que pregona a un Dios indolente con la maldad que es “todo amor” y no castiga, ni condena el pecado. En estas religiones no se habla ni de la santidad, ni del pecado y menos aún de la condenación del infierno.

¿De donde salió la esposa de Caín? y ¿De donde salió la gente que podía vengar la muerte de Abel?

Veamos lo que sigue en el relato:

Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Enoc. Y a Enoc le nació Irad, e Irad engendró a Mehujael, y Mehujael engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lamec” Génesis 4:17-18

Caín y su mujer tiene descendencia y se dice que edificó una ciudad con el nombre de su primer hijo Enoc. De su linaje sale Lamec en la cuarta generación de su descendencia.

El problema que lleva a forjar esta incógnita es el asumir dos supuestos equivocados:

1. Adán y Eva no tuvieron más hijos aún cuando Abel y Caín eran ya adultos.

Ciertamente la Biblia no es explicita en refutar esto, pero resulta bastante plausible que si tuvieran hijos luego de tener a los dos primeros Caín y Abel, y siendo ellos ya adultos tuvieran muchos hermanos y hermanas. Considerando la pureza genética de esta primera pareja humana no fue problema, en un principio, que se unieran matrimonialmente hermanos. Conforme las mutaciones dañinas se fueron acumulando, una unión entre hermanos, conocida como unión endogamica, acabó resultando peligrosa porque permite que defectos genéticos que portan tanto el padre como la madre, que por ser hermanos comparten, se transmitan con mayor probabilidad al descendiente. Por eso Dios dispuso la norma de prohibir las uniones incestuosas (endogámicas). Pero entonces, al inicio, eran necesarias e inevitables para propagar la especie. De este modo la esposa de Caín podría haber sido una hermana o sobrina. Pero, sea cual sea el caso, era una familiar cercana.

2. Set es el tercer hijo de Adán y Eva y ellos no tuvieron más hijos hasta después del nacimiento de Set.

Veamos el verso 25 de este capítulo:

Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín” Génesis 4:25

¿Acaso esto significa que Set era el tercer hijo de la primera pareja humana?

Definitivamente No. Lo que dice es que, luego de la muerte de Abel, Eva dio a luz a otro hijo que sustituyó a su hijo muerto, no dice en ningún momento que no tuvo más hijos previamente y que la tierra era un erial sin gente alguna. Fijémonos que dice “otro hijo en lugar de”, no dice que sea el tercer hijo y que no haya tenido tenido más hijos e hijas en el lapso de 130 años:

Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set” Génesis 5:3

Lo que dice la escritura es que es a partir de Set se establece el linaje que desembocará en Noé y sus hijos, no que sea el tercer hijo (¡En más de un siglo!). Por lo tanto la pregunta ¿De donde salio la gente que podría atentar contra Caín? Podemos decir que eran su propia parentela que para entonces ya debería comprender a un cierto numero de personas que desconocemos, pero no debería ser pequeño.

La aberración superlativa de Lamec

Continuemos ahora con el relato de Lamec:

Y Lamec tomó para sí dos mujeres; el nombre de la una fue Ada, y el nombre de la otra, Zila. Y Ada dio a luz a Jabal, el cual fue padre de los que habitan en tiendas y crían ganados. Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan arpa y flauta. Y Zila también dio a luz a Tubal-caín, artífice de toda obra de bronce y de hierro; y la hermana de Tubal-caín fue Naama” Génesis 4:19-22

En estos 4 versos se nos proporcionan ciertos detalles de Lamec y su descendencia. Nos dice que Lamec tuvo 2 esposas y que Jabal, su hijo, fue el primero en habitar en tiendas y criar ganados. Podemos decir que fue una evolución al precedente de su tío Abel quien era pastor de ovejas con otros animales de cría. El hermano Jubal también destacó como inventor de los primeros instrumentos musicales y Tubal-Caín en la invención de artificios de bronce y hierro. Evidentemente las dotes de una gran inteligencia les caracterizaban.

Es curioso comprobar como la Biblia en la descripción que hace del linaje de Caín parece referir muchos aspectos de lo que en la ciencia histórica se conoce como la Revolución Neolítica, es decir, el paso de las poblaciones humanas de una actividad de caza sin establecerse en lugares fijos para hacer lo que hizo el linaje de Caín: Iniciarse en el uso de la agricultura, la ganadería local y el establecimiento permanente en ciudades así como todas las innovaciones que trajo esta nueva forma de vida. Sin animo de hacer un análisis de este paralelo entre la historia oficial y la bíblica , algo que escaparía a los límites de este estudio, se puede afirmar que efectivamente el relato de Génesis coincide cronológicamente con el surgimiento de las grandes civilizaciones de la historia. Y hablamos de hace unos 6,000 o 7,000 años, pues ni Sumer ni ninguna otra civilización histórica surge antes. Según la historia oficial, la Revolución Neolítica aconteció precisamente en la zona que menciona la Biblia, es decir, en el llamado “Creciente Fértil” aunque su evaluación cronológica se considera producirse hace 9,000 años aproximadamente.

Lo que pretendía Lamec

Y dijo Lamec a sus mujeres: Ada y Zila, oíd mi voz; Mujeres de Lamec, escuchad mi dicho: Que un varón mataré por mi herida, Y un joven por mi golpe. Si siete veces será vengado Caín, Lamec en verdad setenta veces siete lo seráGénesis 4:23-24

Quizás Lamec haya sido el primero en tener esta terrible actitud, dado que lo consigna el relato bíblico, pero a lo largo de la historia y también en el presente hay personas que piensan del mismo nefasto modo. La premisa es: Si yo sufro un mal me vengaré matando a otros, aunque estos sean inocentes y, para colmo, asume que, si alguien lo mata, será vengado setenta veces, es decir, 10 veces más que lo que se estipuló para Caín. Esta presunción de estúpida arrogancia lo enceguece para no ver el juicio de Dios sobre este terrible pecado.

Cuantos seres humanos, en su aberrante delirio egoísta, piensan que otros deben pagar su sufrimiento y han perpetrado atentados y matanzas, no contra los culpables (lo que, aunque indebido ya que no debemos ejecutar venganza, tendría más sentido), sino contra inocentes.

El contraste con lo que nos señala el consejo de Dios es aplastante:

No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal” Romanos 12:17-21


miércoles, 9 de octubre de 2024

16 Caín y Abel, la nueva bifurcación moral. Génesis 4:1-15

Cuando Dios estrena a la primera pareja humana establece en la misma una diferencia radical con el restos de los seres vivientes del planeta, no los crea sin más abocados al propósito de su mera existencia. Por el contrario, el libro de Génesis nos dice que el Propósito de Dios es inaugurar a la especie humana a la comunión con Dios, no fuera de ella. Este privilegio no puede aplicarse a ningún animal viviente y es el factor distintivo determinante que lo distingue  de los mismos, pues por esto y por las singulares y excepcionales capacidades humanas en cuanto a lo intelectivo y su capacidad de comunicación semántica entre los mismos y con Dios, se puede dictaminar que el ser humano NO ES UN ANIMAL, y esto pese a que muchos, en particular desde el naturalismo materialista y desde el satanismo, afirman lo contrario y devalúan al ser humano considerándolo como un animal más de la Tierra.

Pero como se explicó anteriormente, una vez presente la primera pareja humana en el Huerto del Edén Dios dispone que su fidelidad a Dios sea probada mediante la elección de dos caminos:

1. La confianza y obediencia a Dios teniendo como recompensa poder acceder al árbol de la vida.

2. La desconfianza y desobediencia a Dios comiendo del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal.


Esta disyuntiva era básicamente la misma que presento al pueblo de Israel luego de su liberación de Egipto:

“A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;  amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar”

Deuteronomio 30:19-20

Ya sabemos que el resultado de esta disyuntiva en la primera pareja humana fue la muerte. Pero ahora los primeros hijos de la primera pareja humana estarán también expuestos a la misma disyuntiva como en realidad lo estamos TODOS LOS SERES HUMANOS.

Para el presente caso uno eligió la vida y el otro la muerte. Veamos el relato del capítulo 4 de Génesis:

“Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón. Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra. Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante. Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él”

Génesis 4:1-7

¿Qué es lo que desagradó a Dios de la ofrenda de Caín?

Una hipótesis afirma que lo que desagradó a Dios fue el tipo de ofrenda aplicada y que la ofrenda de Abel, consistente en un sacrificio de una oveja, era la correcta porque implica el sacrificio de una vida animal y ello tiene una importancia ritual que no tiene una ofrenda vegetal como la de Caín. Sin embargo, vemos que en la misma ley de Moisés las ofrendas vegetales también tenían valor ante Dios como ofrendas quemadas. Por lo tanto, esta no debe de ser la razón por la cual la ofrenda de Caín desagradó a Dios.

En realidad el mismo texto lo indica ya que no señala ningún indicio de excelencia en la ofrenda de Caín, pero si en la de Abel, pues se dice que él ofrendó de lo más gordo de su rebaño como ofrenda a Dios. No se trataba pues del tipo de ofrenda, sino de ofrecer lo que era, o no, lo mejor para honrar a Dios. Por dicha razón Dios le dice "Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él", es decir, le reprende diciendo que está obrando mal, pero puede enmendarse y hacer lo correcto. Lamentablemente en entenebrecido corazón de Caín no responde a la exhortación divina.

En el siguiente pasaje del profeta Malaquías vamos a ver como Dios reprende a los sacerdotes por hacer lo que hizo Caín con su ofrenda:

“El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre? En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable. Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos. Ahora, pues, orad por el favor de Dios, para que tenga piedad de nosotros. Pero ¿cómo podéis agradarle, si hacéis estas cosas? dice Jehová de los ejércitos. ¿Quién también hay de vosotros que cierre las puertas o alumbre mi altar de balde? Yo no tengo complacencia en vosotros, dice Jehová de los ejércitos, ni de vuestra mano aceptaré ofrenda. Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones; y en todo lugar se ofrece a mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones, dice Jehová de los ejércitos. Y vosotros lo habéis profanado cuando decís: Inmunda es la mesa de Jehová, y cuando decís que su alimento es despreciable. Habéis además dicho: ¡Oh, qué fastidio es esto! y me despreciáis, dice Jehová de los ejércitos; y trajisteis lo hurtado, o cojo, o enfermo, y presentasteis ofrenda. ¿Aceptaré yo eso de vuestra mano? dice Jehová. Maldito el que engaña, el que teniendo machos en su rebaño, promete, y sacrifica a Jehová lo dañado. Porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos, y mi nombre es temible entre las naciones” Malaquías 1:6-14

Fijémonos en cómo estos sacerdotes exhibían su desprecio por Dios ofreciéndole ofrendas no honrosas, sino más bien despreciables incluso teniendo los recursos para evitarlo.

Ahora bien ¿Que les faltaba a estos sacerdotes y a Caín?

Les faltaba FE. Veamos como lo explica el autor de Hebreos:

Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella” Hebreos 11:4

¿Y para que sirve la fe?:

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan
Hebreos 11:6

Esto es muy importante: Sin fe no podemos agradar a Dios y esta fe consisten en creer en Dios y reconocer que él premia a los que le buscan, es decir, desean su comunión y anhelan honrarle.

Caín no tuvo esta actitud. El sabía de Dios y tenía el privilegio de tener contacto con él. Sin embargo, aún así, Caín despreciaba a Dios, no tenía temor de él al punto de terminar matando por celos a su hermano porque comprobó que él si agradaba a Dios con su fe. Por último, demostraba su iniquidad siendo insolente con Dios. Veamos cómo el relato de Génesis señala esto:

“Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató. Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra” Génesis 4:8-9

Observemos la insolente y esquiva respuesta de Caín al Dios Todopoderoso creador de los Cielos y la Tierra. Que terrible es esta nefasta actitud y cuan común es hallar a personas compartir este mismo desprecio a Dios. No temen blasfemar su nombre, negar su existencia o vilipendiar a los que creen en Dios. Ellos también aborrecen a los que honran a Dios y algunos, al igual que Caín, han perpetrado todo tipo de hostilidades contra los cristianos verdaderos hasta incluso provocar su muerte.

Satanás es, sean de ello conscientes o no, su padre y guía. Esto lo estableció el apóstol Juan al decir:

“No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas”
1 Juan 3:12

Judas en su epístola hace una descripción más cruenta y extendida de éste tipo de personas en todas las épocas:

“No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores. Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda. Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales. ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré. Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados; fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas” Judas 1:8-13

Muchos de los fariseos en los tiempos de Jesús tuvieron este mismo impío espíritu y lo demostraron teniendo celos del Señor, aquel que les arrebataba la admiración espiritual que ellos querían tener del pueblo. Del mismo modo que Caín ellos también les molestaba que su maldad sea puesta de manifiesto cuando vieron los milagros y los discursos de Jesús quien no tuvo remilgos para denunciar su hipocresía y perfidia. Por esto le odiaron y fueron los principales instigadores de su muerte en la cruz. Y así todos los “Caín” de entonces y de ahora odian a Cristo y a sus discípulos.

¿Que sucedió entonces con Caín?

Veamos lo que sigue en el relato de Génesis:

“Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.   Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra.  Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado. He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará. Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara” Génesis 4:10-15

El pecado de Caín no fue castigado por Dios con una muerte inmediata como tampoco lo fue con Adán y Eva, pero si tuvo consecuencias que deterioraron seriamente sus esfuerzos para sustentarse con su trabajo agrícola además del repudio de todos aquellos que le conocían y podrían querer vengar la vida segada de Abel y por ello ir al exilio. Pero Dios no quiso que el asesinato de Caín abriera una cadena de nuevas muertes por venganza y, por ello, puso una señal en él para que no sea asesinado, pues si alguien lo hacía sería castigado aún 7 veces más.

Sabemos por las escrituras que Dios puede perdonar el pecado, pero eso no significa que lo deje sin castigo. David pecó de manera terrible al tomar a Betsabé, la esposa de Urías heteo, adulterar con ella y hacer que su esposo muriera en combate, para así tapar su pecado y poder tomar a Betsabé por mujer. David se arrepintió y Dios le perdonó, pero no lo dejo sin castigo. Del mismo modo podríamos decir lo mismo de Adán y de Eva, pero ¿También lo podemos decir de Caín?

Por todo los pasajes que hemos visto de las escrituras que hablan de Caín podemos inferir que el no fue salvo, pues no hay indicio alguno de arrepentimiento y cambio en su vida. Recibió su justo castigo en vida, pero eso no significa que fuera perdonado por Dios para su salvación.

Cada ser humano en la Tierra tiene la misma disyuntiva moral de convertirse en un ser impío como lo fue Caín o de convertirse en un ser piadoso como lo fue Abel. Mientras estamos vivos podemos arrepentirnos de ser un Caín y convertirnos en un Abel, pero para ello necesitamos primeramente ser transformados por la fe en Cristo y el arrepentimiento de nuestros pecados. A partir de ello nuestra ofrenda a Dios, es decir, todo lo que hagamos para honrarle será grato a él.

“Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” Isaías 1:16-18

21 EL SALVAVIDAS TECNOLÓGICO DE DIOS Génesis 6:8-16

De toda la impiedad de una humanidad corrompida y entregada a la violencia, ni siquiera el linaje piadoso de Set sobrevivió a e...