La primera parte del capitulo 6 de Génesis narra uno de los
acontecimientos más enigmáticos de la escritura que nos indica cual
es el precedente y la motivación que llevó a Dios a eliminar a toda
aquella antigua humanidad. ¿Que hicieron para provocar tan terrible
juicio divino? Veamos lo que nos dice:
“Aconteció
que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la
tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las
hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres,
escogiendo entre todas” Génesis 6:1-2
Que
las hijas de los hombres sean hermosas no es novedad, pero ¿Quienes
eran los hijos de Dios que tomaron por esposas a aquellas?
Hay
una teoría que afirma que los “hijos de Dios” eran los miembros
del linaje piadoso de Set y los “hombres” eran los miembros del
linaje impío de Cain, suponiendo que no hubieron más hijos vivos
que tuvieran descendencia lo cual es muy improbable. Esta teoría
sería más creíble que la que veremos a continuación. No obstante,
ello no implica que sea cierta. Si este fuera el caso, la hibridación
de los dos linajes hubiera significado la corrupción del linaje de
Set con las mujeres de Caín y ello habría sido mal visto por Dios
tal como sucedió en los tiempos de Esdras y Nehemias cuando los
judíos, es decir, los israelitas de la tribu de Judá que retornaron
del exilio babilónico, se mezclaron con las mujeres extranjeras
implicando así un elemento corruptor que Dios les había prohibido
hacer.
Ahora
bien, en el Antiguo Testamento la expresión “hijo de Dios”
solo se usa en este pasaje de Génesis y 3 veces en el libro de Job.
Las veces que se utiliza este termino en el Nuevo Testamento es para
referirse a aquellos que han sido redimidos al recibir a Jesus:
“Mas
a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les
dio potestad de ser hechos hijos de Dios” Juan
1:12
Observemos,
que en contra de la idea equivocada que muchos sostienen de que
“todos somos hijos de Dios”, la Biblia es enfática en establecer
que esa condición solo se produce por la genuina conversión a
Jesucristo al creer de corazón en él. Si esto no se produce, ningún
ser humano puede considerarse hijo de Dios. Entonces ¿Quienes eran
estos hijos de Dios?
Veamos
cómo se aplica el termino “Hijo de Dios” en el libro de Job:
“Un
día vinieron a presentarse
delante de Jehová los hijos de Dios, entre los
cuales vino también Satanás” Job1:6
No
hace falta citar las otras 2 citas de Job para comprender que el
escenario donde los “hijos de Dios” se encuentran es en el cielo
ante la presencia de Dios. En este sentido es evidente que no pueden
ser seres humanos de la Tierra, sino seres angelicales, serafines o
querubines como Satanás.
Si
eran seres angelicales ¿Como es posible que adquirieran forma física
y, no solo eso, sino que también pudieran copular con mujeres
humanas y tener el acervo genético para engendrar hijos? ¿No son
acaso los ángeles espíritus etéreos?
Pensar
que el mundo espiritual es la antítesis del mundo físico no es
correcto. Si simplemente los núcleos atómicos y los electrones de
dicho mundo espiritual variaran sus propiedades eléctricas podrían
coexistir con nuestro mundo físico y atravesarlo sin que sean
visibles para nosotros y al mismo tiempo ser tan tangibles como la
materia de este mundo. Esto que menciono es, por supuesto una
especulación, pero no es imposible. No sabemos cual es la física
del mundo espiritual, pero debe de tenerla como todo lo creado por
Dios.
Si
los seres angelicales pueden adquirir forma física y pueden hablar y
comer como lo hicieron los que visitaron a Abraham para anunciarle el
nacimiento de Isaac y la destrucción de Sodoma, ¿Por qué no
podrían también tener relaciones sexuales con mujeres e incluso
engendrar hijos?. Desde luego ello es posible y la Biblia dice que es
eso lo que pasó en este pasaje.
¿Por
qué seres eternos como los ángeles tuvieron la codicia sexual de
tomar mujeres humanas si ellos no fueron creados con las
prerrogativas reproductivas de los seres humanos?
En
teoría ellos no deberían tener deseos sexuales, incluso aunque la
pulsión estética de la belleza femenina les impulsara a ello.
Además la reproducción es incompatible con la vida eterna. Es por
ello que Jesús, cuando hablo de los seres humanos redimidos en el
Reino de los Cielos, dijo que en dicha vida futura no se casarán ni
se darán en casamiento porque ya no se reproducirán mediante hijos.
Esto se aplica también a los ángeles, no obstante, la Biblia nos
dice que los mismo hicieron precisamente eso.
En
realidad, no es posible encontrar todas las respuestas a estos
misterios, pero el hecho tácito es que se produjo una hibridación
que Dios nunca quiso y que traería espantosas consecuencias.
Aquí
se producen 2 importantes transgresiones:
1. A
Dios no le podía agradar que seres no humanos del mundo espiritual,
y que no eran en absoluto piadosos, sino más bien malignos, se
hibriden con la especie humana del mundo físico. ¿Por qué decir
que ya eran seres malignos y no seres buenos que se corrompieron al
pecar de esta manera?
“Y
a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su
propia morada, los ha guardado bajo oscuridad,
en prisiones eternas, para el juicio del gran día; como Sodoma y
Gomorra y las ciudades vecinas, las
cuales de la misma manera que aquéllos,
habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron
puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno”
Judas 6-7
Notemos
como Judas señala que estos ángeles fueron, ya entonces, tan
perversos como los de Sodoma y Gomorra. Por lo tanto, no podemos
decir que recién se convirtieron en malos al decidir repudiar su
dignidad, pues ya la maldad estaba instalada en ellos y esta fue una
manifestación de la misma.
2.
La corrupción que se produce en la especie humana por los
conocimientos, prohibidos por parte de Dios, que sean entregados a
los seres humanos. Estos “conocimientos ocultos” que hoy también
existen en dos formas: a) El elegante y estrafalario ocultismo
filosófico y b) la burda y maligna hechicería, es decir, todo tipo
de artes ocultas como la adivinación, el espiritismo y todo tipo de
brujería.
“Cuando
entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer
según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti
quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien
practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni
encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.
Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas
cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones
de delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios. Porque
estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a
ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios” Deuteronomio
18:9-14
¿Por
qué no están permitidos estos conocimientos para los seres humanos?
Por
el hecho de que mediante los mismos sus corazones serán manipulados
por los demonios, incluso pensando sus crédulas victimas que las
entidades que los asisten no son en realidad seres malos tal como
algunos lo suponen en el Reiki y la Wicca entre otras doctrinas
místico religiosas. Lo que Dios quiere es que confiemos en él y no
en los demonios, por esto razón repudia todas estas doctrinas.
Si
el linaje de Caín era impío y el de Set se había corrompido
sensiblemente reduciendo su número de gente piadosa, la llegada de
estos seres empeoró la situación de una manera insoportable para
Dios.
La
primera medida para frenar la impiedad humana fue reducir su
longevidad potencial de casi 1,000 años a poco más de un siglo:
“Y
dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre,
porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte
años” Génesis 6:3
Hay
quienes piensan que esta declaración de Dios, contrario a lo que
vimos en el anterior post donde se dijo que la misma era referente a
la reducción de la longevidad humana, se refiere a que, desde el
momento de manifestar su sentencia, daría a la antigua humanidad 120
años de plazo antes de destruirla con el diluvio. Hay que reconocer
que esta interpretación es plausible puesto que puede también
definir la paciencia de Dios por este periodo de tiempo, pero el
sentido de la afirmación, y así lo presentan muchas otras
traducciones de la Biblia, es el de reducir un tiempo de vida humano
precisamente porque Dios no quiere tener que contender con su
impiedad de ellos por tantos siglos. Recordemos, según se aprecia en
la tabla de las vidas de los patriarcas antediluvianos que Lamec, el
padre de Noé, pudo conocer a todos sus ancestros vivos incluido
Adán. Es decir, no solo se reproducían de manera numerosa, sino que
a la vez muchas generaciones coexistían simultáneamente. Hoy, a lo
mucho, 4 generaciones pueden coexistir simultáneamente, mientras que
entonces podían ser 9 o 10 generaciones. Esto explica la razón por
la que Dios quiso reducir la longevidad humana y así limitar el
ejercicio de su impiedad.
Ahora
pasaremos a un versículo bastante enigmático y de controversial
interpretación. Veamos:
“Había
gigantes en la tierra en aquellos días, y
también después que se llegaron los hijos de Dios a las
hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los
valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre”
Génesis 6:4
Los
gigantes, llamados Nefilim, son considerados por muchos como los
hijos productos de la unión de los ángeles con las mujeres
fundamentalmente apoyados en lo que afirma el libro de Enoc. Este
libro escrito alrededor del siglo tercero antes de Cristo arroja
muchos detalles que la Biblia no menciona en relación a este
incidente. Hay varios libros de Enoc, pero de ellos solo el primero
es recomendable, el resto contienen absurdos que los descalifican. No
obstante, los primeros 59 capítulos del primero si son interesantes,
pero al no pertenecer al canon de la Biblia no podemos darle la
autoridad de la misma.
En
este sentido la afirmación de que los gigantes son el fruto genético
de la hibridación entre estos ángeles y las mujeres humanas, puede
ser considerado como una posibilidad, pero no es concluyente.
En
primer lugar el pasaje de Génesis 6:4 dice: “Había gigantes en
la tierra en aquellos días, y también
después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de
los hombres”. El hecho de que
diga que habían gigantes antes
y después de la hibridación no dice que los mismos no pueden ser
los hijos de dicha hibridación.
La
tesis de que los gigantes son los hijos de los ángeles tendría
sentido si consideramos que dichos ángeles deberían tener,
hipotéticamente, diferencias genéticas que expliquen esta anomalía,
pero también la biblia nos dice que después del diluvio también
existían gigantes como los hijos de Anac muchos de los cuales se
enfrentaron a los israelitas hasta los tiempos del rey David. ¿Será
que también se produjeron nuevas uniones en el mundo postdiluviano
que les dieran origen? Esto no es inverosímil, ni pretendo
descartarlo, pero nuevamente el pasaje nos dice que
habían gigantes antes y después
no solo en la traducción Reina Valera, sino en general en todas las
traducciones y en el original hebreo también esta así definido.
Si
los gigantes no son fruto de la hibridación entonces ¿Cual
fue pues su
origen?
El
origen de los mismos puede ser muy similar al que explica la
existencia en el día de hoy de personas con una altura y
proporciones muy grandes. Esto
se produce cuando la hormona
del crecimiento sigue
actuando más tiempo de lo
normal y hace
que la persona tenga una gran estatura y
proporciones. Si este proceso empieza en la infancia genera un
gigantismo sin muchas complicaciones de salud, pero si empieza ya en
la edad adulta cuando debería haber cesado el crecimiento, entonces
se produce lo que se denomina acromegalia y produce también gran
estatura, pero con trastornos de salud serios. El caso de los
gigantes antediluvianos y postdiluvianos se puede tratar mas bien del
primer caso puesto que
por la descripción de sus
actividades poseen
una salud normal pese a su tamaño descomunal. Estos
no son tan gigantescos como
se dice en las leyendas, pero si
son de extraordinaria
estatura y proporciones.
Goliat era uno de ellos.
¿Entonces
los varones de renombre no eran los gigantes?
En
realidad no, el pasaje no dice enfáticamente que “estos”
descendientes de la hibridación lo sean. Si dice que eran personas
valientes y famosas por sus proezas.
Ahora volvamos a la razón del juicio de Dios mediante el diluvio:
“Y
vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y
que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de
continuo solamente el mal” Génesis 6:5
Es difícil hacernos una idea cabal de cuanta maldad infestaba a la
raza humana entonces, pero Judas nos da una visión del talante moral
de esta gente y de como hoy en día existen muchos que son tan malos
como lo eran los antediluvianos de un modo generalizado:
“No
obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan
la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades
superiores. Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el
diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a
proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te
reprenda. Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las
que por naturaleza conocen, se corrompen como animales
irracionales. ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de
Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y
perecieron en la contradicción de Coré. Estos son manchas en
vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se
apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá
por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y
desarraigados; fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza;
estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la
oscuridad de las tinieblas” Judas 8-13
Judas aquí nos indica el talante moral de estas personas quienes, al
igual que los antediluvianos, se dedicaron a toda inmoralidad carnal,
no tuvieron temor de Dios y tampoco tuvieron temor de blasfemar
contra las potestades superiores, incluyendo al mismo Dios. Luego
añade que siguieron la actitud infame de tres personajes:
1. Siguiendo “el camino de Caín”, es decir, la insolencia y la
falta de respeto a Dios que no teme dejar de honrarle.
2. El error de Balaam quien por lucro estuvo dispuesto a maldecir a
Israel pese a que Dios solo le permitió bendecirlo.
3. Y, por ultimo, la contradicción de Core quien se reveló contra
Moises asumiendo para sí la insolente pretensión de erigirse en
líder de Israel aún cuando Dios no le había dado ninguna autoridad
para ello.
A
continuación Judas cita un
fragmento del libro de Enoc que profetiza la segunda venida de Cristo
para juzgar y castigar a los impíos. La cita dice lo siguiente:
“De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán,
diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas
de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a
todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho
impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han
hablado contra él. Estos son murmuradores, querellosos, que andan
según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a
las personas para sacar provecho” Judas 14-16
Hay que indicar que en el libro de Enoc el verbo “venir” no está
en tiempo pasado, sino en tiempo futuro diciendo “viene”, es
decir, en presente indicativo. Por esta razón este pasaje no debe
interpretarse como algo pretérito, es decir, que ya sucedió en el
pasado, sino que en la visión Enoc lo ve suceder en el futuro ya que
lineas antes dice que dicha profecía no es “para esta generación,
sino para una remota”. Por último, Judas también lo aplica al
futuro, concretamente en la segunda venida de Cristo tal como lo
profetiza Apocalipsis 19 de los versos 11 al 29.
Una humanidad tan corrompida de la que solo 8 personas pudieron ser
consideras justas por parte de Dios implicó una resolución igual a
la que posteriormente Dios aplico a Sodoma y Gomorra cuando en dicha
oportunidad tan solo quedaron 4 personas que fueron extraídas de la
ciudad para no perecer bajo el juicio de Dios que pronto se
desencadenaría.
La enorme corrupción de la humanidad precipitó el terrible juicio
de Dios:
“Y
se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió
en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a
los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta
el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho”
Génesis 6:6-7
Ahora
bien, ¿Por qué un Dios omnisciente que conoce el futuro tiene que
arrepentirse? ¿Es que no sabía lo que iba a suceder?
Hay
muchos que usan esto para desprestigiar la fe cristiana a través de
desprestigiar a la Biblia por el hecho de pretender alegar que esta
es una incoherencia teológica. También se podría decir lo mismo
cuando, durante el éxodo de Israel, Dios se enoja tanto con su
pueblo por abandonarlo por un becerro de oro que le dice a Moisés
que lo destruiría y de él haría un nuevo pueblo, pero Moisés le
interpela y le dice:
“Oh
Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú
sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte?
¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sacó,
para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la
tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal
contra tu pueblo. Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus
siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo
multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y
daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la
tomarán por heredad para siempre. Entonces Jehová se arrepintió
del mal que dijo que había de hacer a su pueblo” Éxodo
32:11-14
Nuevamente
vemos a Dios arrepentirse ¿por qué?
Recordemos
lo que vimos en el primer estudio; Dios es intemporal y desde su
perspectiva nada le sorprende porque él puede ver desplegado no solo
toda la magnitud del universo, sino también todo su despliegue en el
tiempo. El problema es que para interactuar con los seres humanos
Dios debe introducirse en el tiempo y reaccionar a su temporalidad
como lo hacemos los humanos alegrándonos, entristeciéndonos o
enojándonos según lo que acontece en el flujo temporal.
Recordemos
que en un disco de vinilo vemos todo el tiempo del mismo de un modo
intemporal, pero así no podemos escuchar la música, sino hasta que
ponemos la aguja en cualquiera de los surcos. Una vez allí y a la
velocidad adecuada podemos escuchar la música. Sin tiempo la
consciencia no es posible y es por eso que Dios, para interactuar con
nosotros, también necesita introducirse en el tiempo.
Esto
no significa que no conozca los desenlaces, pero también busca que
participemos en sus decisiones. Si no fuera el caso no nos pediría
orar ya que así él siempre podría actuar sin consultarnos nada.
Hay muchas pruebas en la Biblia de que Dios ya conoce el futuro. De
hecho el cántico de Moisés que debían aprender los israelitas era
una precisa profecía del futuro descalabro moral de Israel y de lo
que les sucedería de caer en la idolatría. Y así fue.
¿Y
quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden
delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo?
Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir. No temáis, ni
os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo
dije?Isaías 44:7-8a
Dios
ya conoce todo el futuro del universo y la humanidad. Su soberanía
no es impedimento para el ejercicio de nuestro libre albedrío como
alguno objetan, pues Dios desde su perspectiva ya conoce todas
nuestras reacciones y resoluciones, pero nosotros, desde nuestra
perspectiva temporal, no conocemos nuestro futuro y debemos cuidar
nuestra salvación con temor y temblor. Estas dos realidades conviven
y son las dos caras de una misma moneda.

Un
ejemplo que ayuda a entender esto es cuando vemos un partido de
futbol en diferido y ya sabemos quien va a ganar, no obstante, no
podemos decir que los jugadores carezcan de libre albedrío. Ellos
nunca dejaron de ser libres por el hecho que, viendo en diferido el
partido ya conozca el desenlace. Esto mismo se aplica a la soberanía
y el preconocimiento divino con nuestro libre albedrío desde nuestra
temporalidad. Desde la intemporalidad de Dios todo aparece como ya
definido, pero desde la temporalidad humana podemos elegir. Esto es
lo que explica que Dios se arrepienta y manifieste muchas otras de
las reacciones relativas a la temporalidad humana cuando se
manifiesta en el tiempo aún cuando es un Dios intemporal que ya
conoce todo el futuro.