viernes, 8 de noviembre de 2024

21 EL SALVAVIDAS TECNOLÓGICO DE DIOS Génesis 6:8-16

De toda la impiedad de una humanidad corrompida y entregada a la violencia, ni siquiera el linaje piadoso de Set sobrevivió a este declive moral. Solo Noé y su familia quedaron como el remanente fiel a Dios qué, al igual que en el futuro sucedería con Lot, su esposa y sus hijas, serían extraídos de Sodoma y Gomorra para no perecer bajo el juicio de Dios que caería sobre dichas ciudades debido a su pertinaz perversión. Por eso se dice de Noé:

Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé. 10 Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet. 11 Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. 12 Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. 13 Dijo, pues,Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.” Génesis 6:8-13

Esta gracia salvadora, de aquel hombre que caminó con Dios como lo hizo Enoc, lo facultó para ser librado de la muerte segura que caería sobre la humanidad impía junto con especímenes de todas las especies animales terrestres de su entorno. Hay quienes piensan, con el animo de hacerlo más creíble, que el Diluvio que narra la Biblia fue una catástrofe local y no global. Sin embargo, si este fuese el caso no hubiera sido necesario construir una embarcación tan grande cómo para tener que albergar tantas especies de animales terrestres así cono de aves. Los peces y las plantas también sufrirían destrucción, pero no del modo absoluto que lo sufrirían los anteriores. Si hubiese sido local bastaba con una embarcación mucho más pequeña o ser ordenados a que huyeran hasta un lugar que pueda quedar libre del desastre, tal como fue en el caso de Lot y su familia, a quienes basto con que se alejaran de las ciudades que serían destruidas para sobrevivir. Tampoco explicaría el hecho de que tantas culturas de todos los continentes, incluidos América y la aislada Australia, tengan leyendas cercanas al relato bíblico de esta catástrofe. Algunas muy parecidas como la Epopeya de Gilgamesh y otras muy deformadas por el tiempo y la lejanía geográfica. Todo esto implica un origen geográfico común que la dispersión humana al resto del planeta ha repartido por todo el globo.

Lo interesante de la historia del Diluvio Universal no solo estriba en el examen de su realidad histórica, sino en la metodología que Dios usa para llevar a cabo la conservación de la biología terrestre. No se emplea un arrebatamiento al estilo del experimentado por el profeta Elías en el que todo el recurso es plenamente divino. Aquí vemos algo muy diferente y contrario a aquella idea de que a Dios le gusta prescindir de la ciencia y de la tecnología. Por el contrario, vemos a un Dios que hace las funciones de un ingeniero naval e instruye a Noé en cuanto a las dimensiones, materiales y el diseño estructural que debe tener el navío.

Quienes hayan visto la película “2012” basada en aquella pretensión que decía que en dicho año el mundo sufriría un desastre planetario, que obviamente no ocurrió, vieron como al final el salvavidas tecnológico propuesto en esta obra de ciencia ficción consistió en enormes embarcaciones herméticas (arcas) para albergar a animales y seres humanos con el fin de conservarles la vida.

Notemos que este símil de la historia del diluvio pone de relieve que la historia bíblica, al igual que la ficción cinematográfica, están basadas en una solución tecnológica patrocinada por Dios mismo, quien le da a Noé los detalles técnicos de semejante prodigio tecnológico. Este punto de vista es muy poco considerado, pues muchas personas piensan que un arca de madera sería una construcción relativamente rústica y tecnológicamente básica. Pero una nave de un tamaño algo inferior al famoso Titanic que puede albergar a numerosos seres vivientes y los suministros suficientes para un año no puede ser en absoluto una construcción sencilla y tecnológicamente pobre. Eso lo podríamos pensar de una balsa pequeña, pero de ningún modo de la enorme arca de Noé. Veamos cuales son las instrucciones que proporciona Dios:

Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero” Génesis 6:14-16

Estas instrucciones, sin duda, parecen muy escuetas, pero no debemos pensar que Dios guiaría a Noé y sus hijos solo con esto. Sin duda Noé fue asistido con muchas más instrucciones técnicas para construir este gigantesco navío. De acuerdo a las longitudes señaladas, si asumimos que el codo hebreo supone unos 55.8 centímetros, el arca tendría unos 155.5 metros de largo, unos 22.5 metros de ancho y unos 15.2 metros de alto. La siguiente ilustración nos da una idea de su tamaño comparándola con un moderno crucero.

 

Esta asombrosa construcción de 3 niveles con ventanas de nos 50 centímetros de altura que corren a lo largo de su extensión para ventilar el interior y aportarle luz. Requirió conseguir una dura madera, gofer no es el nombre de ninguna especie de árbol hoy conocido, sino una referencia del hebreo a madera de gran dureza y resistencia. Se considera que haya sido posiblemente ciprés. Luego hubo que aserrarla para dar forma a las vigas y los demás elementos de la cubierta exterior e interior, para luego ensamblar los mismos y calafatearlo por dentro y fuera con brea. Todo esto debió de requerir de un tiempo considerable para un equipo de personas tan pequeño si consideramos que no contó con ayudad de más personas.

En la ingeniería naval se sabe que compartimentar el interior de un navío es fundamental para permitir que los contenidos estén sujetos a los mismos y no se produzca lo que se conoce como “superficie libre”, es decir, el problema de que los objetos se desparramen libremente por el mismo causando un gran desequilibrio que vulnere la estabilidad del navío. Por lo tanto, los aposentos no solo permiten albergar a las distintas especies de un modo ordenado, sino también permite conseguir una mejor estabilidad ente los movimientos del mar.

En la siguiente comparativa he puesto a otros famosos barcos de la antigüedad que destacaron por su gran tamaño para que podamos hacernos una idea de como el arca de Noé, con sus 9,113 metros cuadrados de espacio útil y una capacidad para portar 20,000 toneladas con un volumen aproximado de 400,000 metros cúbicos, no fue superado hasta el siglo XIX cuando se construye el Great Eanstern, el primer barco de metal de la historia. Solo los barcos de Zheng He de China en los siglos XIV y XV tuvieron una capacidad similar gracias a su gran ancho.

El arca de Noé no era pues en ningún caso un navío tecnológicamente sencillo, pues tenía una enorme capacidad de carga. Ahora bien, ¿Esta capacidad era suficiente para portar especímenes de todos los animales junto a sus suministros de agua y comida? Esto lo analizaremos en el siguiente post.



 


 



No hay comentarios:

Publicar un comentario

21 EL SALVAVIDAS TECNOLÓGICO DE DIOS Génesis 6:8-16

De toda la impiedad de una humanidad corrompida y entregada a la violencia, ni siquiera el linaje piadoso de Set sobrevivió a e...