La interpretación de Génesis 1 siempre ha sido controversial y de las más difíciles de la Biblia. En el estudio anterior se estableció que la interpretación sencilla no nos lleva a su correcta interpretación. La Biblia, y en particular los primeros 3 capítulos de Génesis son eminentemente teológicos y no deben interpretarse, ni desde el literalismo histórico cronológico, es decir, desde una concepción de que los hechos sucedieron históricamente en el orden allí determinado, ni desde el cientifismo, es decir, pretendiendo hacer de dicho capítulo una descripción científica de los orígenes. Si insistimos en querer interpretar este capítulo de dichas maneras nos encontraremos con dificultades insalvables. Veremos que son intentos inútiles de encajar piezas, como vimos en el ejemplo aportado anteriormente, de formas pentagonales en casilleros hexagonales y no calzarán ni a la fuerza sin destruir tanto las piezas como los casilleros. La otra alternativa, también recurrida con frecuencia en muchas iglesias, de declarar este asunto como un “Misterio” tampoco ayuda a resolver nada.
Sin embargo, la interpretación teológica y la comprensión de que debemos ver Génesis 1 con los ojos de las antiguas culturas desde cuyo contexto surgió el libro del Génesis, nos posiciona adecuadamente para entender cómo Dios quiso revelarnos los orígenes desde un énfasis en su autoría y su asignación funcional. Esto último no significa que el libro del Génesis, o más apropiadamente el Proto-Génesis surja, como lo alude la famosa Hipótesis Documental, de una compilación de otros poemas creacionales de Mesopotamia y que éste haya sido reformulado con su estilo cultural. En realidad, la propia sobriedad de su relato bíblico lo posiciona más bien como fuente que como destinatario de estos disparatados y politeístas poemas creacionales.
Ahora analizaremos los días creacionales de Génesis 1 y notaremos ciertas características que denotarán cómo deben agruparse estos días creacionales y cómo el propósito de Dios al componer la estructuras del capítulo 1 no obedecen a un propósito ni histórico, ni cronológico, ni científico, sino mas bien teológico.
Dios nos pretende señalar con su relación de los días creacionales 2 grandes grupos de 3 días:
1. Del 1ro. al 3er. día donde se señalan principalmente los escenarios que deberán ser llenados de contenido.
2. Del 4to. al 6to. Día donde se señalan principalmente los contenidos que deberán llenar los escenarios del primer grupo.
Notaremos que solo en los primeros 3 días se usa la expresión: “Dios llamó”. En ninguno de los posteriores (el segundo grupo) Dios nombra otro escenario creacional, pues estos ya están declarados en el primer grupo de días.
En el segundo grupo, salvo la excepción del día 3ro. Dios “llena” los escenarios, los cielos, los mares y la tierra seca (los continentes de la Tierra) con contenido. En el día 4to. Se llenan los cielos con los astros y se definen sus funciones como marcadores cronológicos y generadores de ciclos que serán enormemente útiles tanto para los seres vivientes del planeta como para la especie humana. En el días 5to. Se llenan los mares de seres vivientes marinos y en el día 6to. Se llenan los continentes con seres terrestres y, por último, con el ser humano.
Ambos grupos de días están asociados al otro del siguiente modo:
Esta asociación entre los días creacionales asignados en Génesis 1 se puede apreciar mejor en el contenido de los mismos textos. Veamos el cuadro siguiente con la asociación de los días 1 y 4:
DÍA 1 | DÍA 4 |
3Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. 4Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. 5Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día. |
14Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 15y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. 16E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. 17Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, 18y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. 19Y fue la tarde y la mañana el día cuarto. |
En el día 1 vemos que el escenario a llenar es el día y la noche. Los contenidos a dicho escenario se aplican en el día 4 para así tener al Sol como protagonista principal del día y a la Luna y las estrellas como protagonistas para “llenar” la noche.
Sigamos con los días 2 y 5:
DÍA 2 | DÍA 5 |
6Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. 7E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. 8Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo. |
20Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. 21Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. 22Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. 23Y fue la tarde y la mañana el día quinto. |
En el día 2 se presentan dos escenarios: La atmósfera, es decir, la expansión que es nombrada por Dios como “cielos” y los mares como las “aguas debajo de la expansión”. Las “aguas sobre la expansión”, es decir, las nubes denotan un pasado muy caliente donde aún los vapores de agua del planeta no se habían condensado y formado la lluvia que haría que se dividieran dichas aguas con mares debajo de los cielos y vapores sobre ellos (y en ellos).
En el día 5 dichos mares, las aguas debajo de la expansión son llenados de seres vivientes. Aquí vemos algo que no se correspondería con una descripción científica de la aparición de los seres vivientes y es que junto a la vida marina aparecen las aves, algo que correspondería mejor, desde un criterio científico que apareciera en el sexto día. Pero recordemos que Génesis 1 no es una versión histórico cronológica, ni científica de los orígenes de la vida en la Tierra, ni pretende serlo. Es una versión fundamentalmente teológica donde Dios nos señala su autoría y los propósitos que lleva implícitos en sus obras creadas. Notemos que en todos los días, para denotar esto último, se señala: “Y vio Dios que era bueno” salvo en el día 2. Pero en el día 3 aparece 2 veces y la primera como referencia a lo que no se incluyó en el día anterior, es decir, el nombramiento de los continentes como “Tierra” y los océanos como “Mares”. Sin duda esta clausula de aprobación correspondiente al día 2 está en el 3.
Sigamos con los días 3 y 6:
DÍA 3 | DÍA 6 |
9Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. 10Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno. 11Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. 12Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. 13Y fue la tarde y la mañana el día tercero. |
24Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. 25E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. 26Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. |
La última asociación de días, el 3ro. Y el 6to. Representan el escenario más cercano a Dios, pues el Edén, el jardín donde estaba la presencia de Dios con los primeros seres humanos se encontraba precisamente allí (en la tierra), no en el mar, ni en el espacio sideral. Cuando veamos el capítulo 2 de Génesis abundaremos más en esto.
En el día 3 se rompe el criterio del primer grupo de solo referirse a un escenario (tierra seca y mares), sino que también, como en el segundo grupo se “llenan” estos escenarios, en este caso la tierra de plantas en el día 3 y animales terrestres en el día 6. Por último, Dios crea a la especie humana. Tema que trataremos en el próximo estudio que se titulará: “La excepcionalidad de la especie humana”.
DÍA 7 |
1Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. 2Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. 3Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación. |
Por último, tenemos el 7mo. Día donde el Señor declara su descanso de la obra creacional y cómo los seres humanos, los únicos seres vivientes capaces para relacionarse con Dios, deben también descansar en dicho día y usarlo para adorar a su creador, a aquel que creo el Universo para que nosotros pudiéramos servirnos de él.
¿Corresponde esto a algún tipo de organización en tres capas usado en otras partes de la escritura?
La respuesta es SÍ.
Veremos ahora 4 ejemplos de escenarios de intimidad con Dios que nos denotan el porqué están organizados los días creacionales de esta manera y no de la manera simple tal como se lee naturalmente. En el gráfico siguiente se usa una Menorah para ilustrar cómo se organizan los días creacionales en pares que corresponden a círculos de cercanía con Dios.
Cuando consideramos en la Biblia otras formas en las cuales Dios organizó estos círculos de cercanía o intimidad con él de la misma manera podemos encontrar:
1. LA ORGANIZACIÓN DE LOS CAMPAMENTOS EN ISRAEL
Como podemos apreciar tenemos también 3 círculos de intimidad:
1. La zona del tabernáculo.
2. La zona de los levitas
3. La zona de las demás tribus de Israel.
2. LA ORGANIZACIÓN DE LOS PATIOS DEL TEMPLO
Tanto el Tabernáculo como el Templo de Jerusalén también tenían organizados sus espacios en estos 3 lugares. Para el segundo caso era así:
1. El gran atrio (el patio de los gentiles). Aquí podían estar todas las personas. Aquí predicó Jesús muchas veces y allí también se realizaba la venta de animales para el sacrificio y estaban los puestos de las cambistas.
2. El atrio de los sacerdotes o también conocido como patio de las mujeres. Aquí solo podían entrar los judíos y aquí estaban las urnas de las ofrendas y otras dependencias para los sacerdotes.
3. El atrio interior conocido como el patio de Israel. Aquí solo podían entrar los varones de Israel y es aquí donde se encontraba el propio templo que a su vez también tenía 3 compartimientos.
3. LA ORGANIZACIÓN DEL PROPIO TEMPLO
1. El Atrio donde estaba el altar de bronce para la realización de los sacrificios, el lavacro para la limpieza ritual de los sacerdotes.
2. El Lugar Santo donde estaban el altar del incienso, los panes de la proposición y el candelabro de los 7 brazos llamado la Menorah.
3. El Lugar Santísimo. Este era el lugar más intimo y representaba la presencia de Dios. Allí se encontraba el Arca de la Alianza y el propiciatorio. Solo el sumo sacerdote, una vez al año en el día de la expiación o día de Yom Kipur, podía entrar allí y con un sacrificio para la expiación de sí mismo y el pueblo.
4. LA ORGANIZACIÓN DE LOS SEGUIDORES DE JESÚS
Jesús mismo aplicó también esta agrupación de 3 niveles de intimidad con él.
1. Los 3 más cercanos y a quienes invocaba en los momentos más trascendentes como la transfiguración o la oración del huerto de Getsemaní. Estos eran Pedro, Jacobo y Juan.
2. El resto de sus 12 discípulos.
3. El resto de sus seguidores que lo conformaban las mujeres que servían a Jesús y las demás personas que le seguían fielmente.
En el próximo estudio analizaremos la parte final del capítulo 1 desde el verso 27 en adelante. Allí, donde se nos narra la creación de la especie humana, veremos la remarcada singularidad de la especie humana.






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